Festival de Montreal, la ONU del jazz: André Ménard

Participarán artistas de 30 países; “nosotros no tenemos que ver con guerras, todo es en nombre de la música”, afirma su director artístico.
El encuentro se ha convertido en un símbolo de unidad local e internacional, dice su organizador.
El encuentro se ha convertido en un símbolo de unidad local e internacional, dice su organizador. (Mónica González)

México

Más de dos millones de visitantes, provenientes de más de 30 países, se congregarán en la 36 versión del Festival de Jazz de Montreal, que se llevará a cabo del 26 de junio al 5 de julio de este año. En más de 15 foros y ocho escenarios al aire libre se presentarán más de mil conciertos de diversos géneros musicales, dos tercios de ellos gratuitos.

La realización exitosa de cada edición es un ejemplo a seguir. Por ello, su director artístico y cofundador André Ménard es uno de los invitados de honor en el encuentro México Mercado Internacional de la Música (MexiMM), que se celebra esta semana en diversos foros. Problemas de organización el primer día han resultado en algunas rencillas entre músicos y promotores que, esperemos, no empañen futuros encuentros.

Ménard ha venido a hablar de lo que sabe, de aquello en lo que ha ocupado 36 años de su existencia: de la música y su inclusión en un festival que ha sabido alcanzar el balance entre el éxito comercial y el talento artístico. Llegó la noche del lunes y tuvo oportunidad de escuchar en el Zinco Jazz Club a tres bandas: “T’Orus, con brillo de hip hop y una mezcla de jazz y rock fantástica. Fiusha, banda de funk de jóvenes que realmente creen en el género. Luego vimos a Matías Carbajal, vibrafonista con una gran banda, muy creativa. Con esta muestra de buena música mexicana fue una noche perfecta para mí”.

¿Cuál es la clave del éxito del Festival de Montreal?

Es algo que tiene que ver con el arte del empaque. En primer lugar, tratábamos de atrapar la atención de los estadunidenses para que vinieran a Montreal a escuchar música estadunidense. No haces eso si no tienes habilidades en el arte de la presentación. En eso creo que somos muy buenos porque tenemos grandes salas de conciertos, grandes técnicos en sonido y la facilidad que tenemos ahora para desplazar los escenarios. La ciudad construyó todos esos grandes espacios públicos, lo que hace una situación perfecta para lo que nosotros organizamos. Una cuarta parte de los conciertos son en lugares cerrados y dos cuartas partes en exteriores y gratuitos. La edición de esos dos festivales en uno solo es lo que realmente hace la diferencia.

¿Cómo atraer a la gente para que disfrute de la música en vivo?

Obviamente hay gente que viene a ver bandas que no han vendido un solo disco y eso sucede porque esa multitud ha sido creada a través de internet. Por internet puedes robar la música, puedes ver a los grupos en YouTube, pero nunca podrás reemplazar la experiencia en vivo. Una banda puede construir un grupo de seguidores por internet, pero cuando tocas en vivo y eres grande es cuando las cosas explotan realmente.

FACTOR DE UNIDAD

Este año el elenco del Festival Internacional de Jazz de Montreal incluirá a grupos legendarios de rock, como Steve Miller Band y Huey Lewis and the News, así como los jazzistas Enrico Rava, Al DiMeola, Stanley Clarke, Joshua Redman, Andullah Ibrahim y una batalla protagonizada por las bandas que perpetúan los nombres de Tommy Dorsey y Jimmy Dorsey, entre otros. En una sesión se presentarán los bluesistas Taj Mahal, James Cotton y John Mayall, quien recibirá la medalla B. B. King, mientras que en el terreno de la música del mundo se presentarán Erykah Badu y Bebel Gilberto.

En esta ocasión participarán 30 países en el festival, asegura Ménard. “Esto simboliza a las Naciones Unidas del Jazz, pero nosotros no tenemos que ver con guerras, todo es en nombre de la música”.

DE MILES DAVIS A DIANA KRALL

Al recordar a los grandes músicos que han participado en el festival, André Ménard destaca cuando invitaron a Miles Davis. “Para mí fue muy impresionante. El primer concierto en verdad fue con Ray Charles, uno de los artistas más famosos en el mundo, punto, pero que Miles fuera a Montreal a tocar, después de su retiro… fue para mí como un milagro. Y estar en su presencia… Yo suelo insistir en conocer a los artistas, pero en el caso de Miles nunca me hubiera atrevido. Simplemente estar en la misma habitación me impresionó, fue como si ante uno de los genios del siglo XX fuera suficiente estar cerca de él”.

Y luego recuerda a Ella Fitzgerald, “que para mí es la artista más natural que haya conocido. Muy generosa, muy amable y cantando sin afectación en la voz para sonar cool o algo así. Todo tenía que ver con la naturalidad y la sencillez. En ese aspecto para mí es la más grande”.

Uno de sus grandes orgullos, concluye, fue “tener a Diana Krall y ayudarla a despegar en su carrera. Me enorgullece lo que Diana ha logrado: llevar la música de jazz al mainstream sin comprometerse. Hizo un álbum de canciones que a nadie le importaban y eso para mí fue muy impresionante”.