El Festival Iberoamericano de Teatro es una propuesta integral: Ramiro Osorio

El encuentro, que está dirigido a niños y jóvenes, inició el sábado en el Centro Cultural del Bosque del INBA y se programaron más de 60 funciones de 40 grupos de la región.
Imagen de la obra "Platero y yo", de la compañía Teatro Guloya.
Imagen de la obra "Platero y yo", de la compañía Teatro Guloya. (Especial)

México

El Festival Iberoamericano de Teatro Infantil y Juvenil, que promueve la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), hasta el domingo 7 de septiembre en el Centro Cultural del Bosque, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en la Ciudad de México, tiene el objetivo de articular un programa de educación artística, donde las artes escénicas sean fundamentales.

“Para ello se debe crear un mecanismo con el que se compartan las experiencias, las obras dramáticas y las buenas prácticas del teatro en la región. De esta forma, hicimos un banco de datos que permite tener esta información a la mano. Otra propuesta del festival —que se realiza en el contexto del primer Congreso de Teatro Infantil y Juvenil: el teatro y la educación, de la OEI—, fue armar un curso de
montajes para niños y jóvenes con un doble propósito:
atender a los artistas con intereses pedagógicos para que tengan la posibilidad de formarse en el campo, y para que los pedagogos se capaciten en la práctica artística”, dice Ramiro Osorio, director de programación del Festival Iberoamericano de Teatro Infantil y Juvenil.

En el encuentro participan 40 compañías de Iberoamérica, 20 mexicanas. Habrá más de 60 funciones. Entre las agrupaciones invitadas se encuentran El laboratorio de la máscara y El sueño de martina, de México; Acrometría, de España; La lumbre: comunidad teatral, de Guatemala; Teatro del Azoro, de El Salvador; Teatro El Galpón, de Uruguay y Sigamos: grupo de teatro, de Brasil.

Este proyecto inició en Río de Janeiro, Brasil, durante un encuentra de la OEI hace dos años, y —según explica en entrevista con MILENIO su titular— se ha cumplido de manera virtuosa. El festival muestra los resultados de los mejores espectáculos hechos para niños y jóvenes en 20 países.

Para el ex director del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, hacer artes escénicas para jóvenes es relevante porque esta disciplina es fundamental tanto en la primera infancia como en la adolescencia, pues le permite a la gente tener una forma de expresión integral. A partir de esta idea, el proyecto propone dos propuestas esenciales: que se reconozcan oportunamente los talentos y aptitudes de los niños y se les pueda ir guiando para desarrollarse, así como que por medio de esta disciplina artística el niño pueda trabajar en comunidad.

“Se ha planteado que los profesionales de la escena vayan a las escuelas y los niños vengan a los teatros, para que partir de este intercambio los chicos puedan conocer otras experiencias y entrar en contacto con otras maneras de vivir”, menciona, quien fuera titular del el Festival Internacional Cervantino, entre 2001 y 2006.

Una de las preocupaciones que tiene la OEI es la incentivación del teatro para el público al que está dirigido este encuentro, pues en distintos países de la región hay pocas propuestas escénicas en comparación con lo que sucede con el teatro para adultos: “México hay un movimiento creciente, importante que se da cada vez con mayor fuerza y calidad”, comenta en ex embajador de Colombia en esta nación.

Incluso, el promotor cultural argumenta, a México, por ejemplo, se le puede comparar con países como Argentina, España y Colombia, ya que aquí hay una tradición de 80 o 90 años en la programación de montajes infantiles: “Hay una enorme diversidad. En el festival podremos ver un espectro amplio de lo que se produce en este país”.  

“No es un encuentro que se hace reuniendo espectáculos de buena calidad. Se realiza para dar a conocer las mejores prácticas de un proyecto que se dio a conocer hace dos años, donde también se ve el crecimiento del teatro en los últimos tiempos”, dice el ex director general de ARTeria.