CRÓNICA | POR CECILIA ROJAS

El desierto se transforma en colores musicales

El festival "Desiertos Sonoros" fue en la Alameda Zaragoza de Torreón

En una tarde  en la que el viento ya soplaba frío, se llevó a cabo un espectáculo plural y completo que inició a las 16:00 horas con los Cardencheros de Sapioriz y cerró a las 22:00 horas con Bui DJ set.

Torreón, Coahuila

El comienzo del festival “Desiertos Sonoros” en su tercera edición, estaba programado a las 16:00 horas de este domingo. Fieles a la puntualidad lagunera, fue hasta pasadas las 16:30 horas cuando más personas ya se encontraban esperando a que hicieran acto de presencia los bien amados Cardencheros de Sapioriz.

Con esta apertura de gala, inició un espectáculo plural y completo, con amplia gama de colores musicales que fue la delicia de los asistentes, que aunque fueron graneando conforme la tarde noche iba transcurriendo, no dejaron de expresar la fascinación por la música e incluso por el baile.

El objetivo era un público entre 15 y 45 años, sin embargo fue posible ver a familias completas, de corazones jóvenes y con amor por la música.

En un domingo prenavideño, la fiesta siguió hasta pasadas las diez.

El grupo se conformó por los Cardencheros de Sapioriz a las 16:00 horas, Hawaiian Sativa a las 17:00 y Dilier Vie, Performer a las 17:45.

Electric Church con un homenaje a Jimmy Hendrix a las 18:00, Seckreto Nómada a las 19:00 con hip hop y cerró Bui DJ set a las 22:00 horas.

Aunque también se anunció un ‘after party’ en las instalaciones de Santiguo Club Social, a donde podrían dirigir sus pasos todos aquellos que aún estuvieran ávidos de música.

Al comienzo, cuando el sol aún brillaba y el viento ya soplaba frío, los Cardencheros fueron bien recibidos por las pocas personas presentes.

Algún lava carros se acercó a escuchar. No es música sencilla, pues duele y sin embargo el hombre permaneció extasiado y atento cuando algunas personas lanzaron preguntas para los músicos rurales.

Comentaron que les preguntan con frecuencia si no hay mujeres que canten Cardenche. La respuesta es afirmativa y muchos de ellos aprendieron canciones de sus propias madres.

“Lo malo es que ellas no podían andar como nuestros padres, cantando estas canciones y echando el traguito esquina por esquina”, indicaron.

Señalaron que hay tres jovencitas y otros muchachos que están aprendiendo el canto Cardenche en Sapioriz, símbolo de buenos y nuevos tiempos.

Esta música data de hace más de cien años. Los patrones los corrían de los caseríos por que despertaban a los peones y se iban a cantar al monte estas melodías sentimentales y adoloridas con las que han recorrido el mundo.

Culminaron cantando una canción de borrachera, no de amor ni de desprecio, que no les gusta cantar porque sus padres decían que a la mujer había que cantarle bonito y no tarugadas.

Los Cardencheros de Sapioriz fueron los más aplaudidos.

“El canto Cardenche, nos decían nuestros padres, es de amor y de desprecio. El amor por tanto, es como la espina del cardenche, que entra fácilmente, pero que duele para salir.

Siguió el paso de Hawaiian Sativa, tropicales a pesar del fresco ambiente, coincidiendo con la llegada de más personas.

La bailarina y performer Dileri Alejandra “Dilier Vie” ofreció baile y la interpretación corpórea de la música que se lleva en el alma y que por supuesto, al permitirnos escuchar, genera ese deseo por el movimiento.

Concluyó bastante bien, subiendo a bailar una cumbia a uno de los espectadores que no dudó en lucir sus mejores pasos, opacados por la profesional, pero valiosos ante los espectadores emocionados.

El tributo al gran Jimmy Hendrix continuó por parte de Electric Church. La fiesta siguió hasta pasadas las diez, en un domingo prenavideño que permitió que de nueva cuenta, la ciudadanía tomara las calles y gozara de la música bajo el manto amoroso de la tarde y de la noche en este concierto al aire libre.