Con premio y pastel, NL festeja a Fernando del Paso

El narrador recibió el Premio Internacional Alfonso Reyes y celebró su aniversario número 79.

San Nicolás de los Garza

Con todo el porte, Fernando del Paso llegó a Nuevo León para recibir el Premio Internacional Alfonso Reyes, y de paso festejar su aniversario 79.

Siempre con la vista en alto, el narrador se presentó con un traje en color naranja al igual que su corbata, su camisa en un tono más claro y pañuelo en mostaza, pero postrado en una silla de ruedas.

Sus ojos los cubrían lentes oscuros de marco en tono rojo, y sólo se las cambió por las de leer, cuando había que seguir los discursos que leyó su hija Adriana del Paso.

Afectado en mayo del año pasado por un infarto cerebral, Fernando del Paso no ha perdido su sentido del humor.

Así lo demostró momentos antes de descubrir la placa conmemorativa en la Capilla Alfonsina de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), donde dijo que últimamente pensaba que tenía la impresión de "develar lápidas".

"Las lápidas dicen: 'aquí yace fulano' y la placa dice 'aquí está fulano'", expresó Del Paso, disculpándose por la dificultad de su palabra.

Su hija Adriana más tarde, agregó: "y esperamos que falte mucho para la lápida".

Reconocimiento

La narrativa de Fernando del Paso (Ciudad de México, 1935) es reconocida ampliamente por Noticias del Imperio, la que tardó diez años en escribir y que en 2007 se eligió como la mejor novela de México en los últimos 30 años.

El Premio Internacional Alfonso Reyes se creó en 1972 como una manera de Francisco Zendejas por tener presente la obra del "Regiomontano Universal", además creando la Sociedad Alfonsina Internacional.

En la pared del acceso principal a la Capilla Alfonsina están los nombres de los ganadores anteriores: Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, José Emilio Pacheco u Octavio Paz.

Se entrega en Nuevo León con el apoyo del Tecnológico de Monterrey, la Universidad Regiomontana, la Universidad de Monterrey y la propia UANL. Además del Conaculta, el INBA y el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León.

"Desde hace décadas es una referencia fundamental para comprender, no sólo la cultura de México, sino también su devenir histórico", expresó Jesús Ancer Rodríguez, rector de la UANL.

Pero además de las Noticias... a Del Paso se le deben obras de gran impacto como José Trigo o Palinuro de México.

Así lo reconoció el poeta Felipe Garrido, presidente de la Sociedad Alfonsina Internacional. Incluso recordó la faceta de Del Paso como publicista y dibujante, misma que se vio reflejada en el libro infantil Encuentra en cada cara lo que tiene de rara.

Al mediodía Fernando del Paso fue recibido en el Palacio de Gobierno del Estado por el mandatario Rodrigo Medina de la Cruz, donde recibió el reconocimiento.

En la Universidad maestros, directivos y estudiantes le cantaron las mañanitas a Del Paso, quien festejó su aniversario 79 en Monterrey.

Su discurso

Don Fernando sigue escribiendo aunque ahora con otro ritmo, dice su hija Adriana quien junto a Paulina acompañaron a su padre en su visita a Nuevo León.

Tanto en la Capilla como en Palacio, Adriana fue quien leyó los discursos, aunque escritos a plena conciencia por el narrador.

El primero, algo breve, escribió que en los últimos siete meses se la ha pasado develando placas aunque "tenga la impresión de estar develando lápidas".

Ya en Palacio de Gobierno se leyó un texto escrito para tener una duración de 20 minutos, en donde habló sobre los gustos de Alfonso Reyes por escribir de la gastronomía y de todos aquellos temas que, pareciendo burdos, fueron tocados con la grácil prosa de don Alfonso.

"Mi padre era de los que se levantaba a las 4:30 de la mañana para seguir escribiendo hasta las 9:30 ó 10, donde se ponía a leer y tomaba la siesta. Hoy ha cambiado un poco", dijo Adriana del Paso.

Lectura: su cura

Tras ser afectado por un infarto cerebral en mayo del año pasado, Del Paso quedó afectado de la vista y el habla.

Pero fue su capacidad intelectual, su rutina establecida de lectura del día a día, lo que lo ha rehabilitado en casi un año.

"El neurólogo en ese entonces le dijo que no iba a quedar bien pues tenía un ojo totalmente ido pero le dije que si tenía 50 años leyendo el movimiento ocular regresará y efectivamente pasó. La lectura le ayudó mucho, hoy lee y escribe muy bien gracias a la tecnología", indicó Adriana.

La madre de don Fernando, Irene, era de Monterrey por lo que en su infancia se la pasó por aquí en diversas ocasiones, disfrutando de la gastronomía y del propio Cerro de la Silla.

En su última intervención, ya para abandonar la ceremonia del Palacio de Gobierno, Fernando del Paso expresó:

"Me encanta el Cerro de la Silla (...) tengo que agradecer el apoyo de mi esposa y de mis hijas que me permiten estar aquí", puntualizó.