La Feria Municipal del Libro según sus protagonistas

Editores y promotores coinciden en que es buen punto de venta de libros, no costoso en comparación a otras ferias de este rubro.
Los ojos del tiempo es una de las editoriales presentes en esta edición.
Los ojos del tiempo es una de las editoriales presentes en esta edición. (Gerardo Esparza)

Guadalajara

Apenas a tres días de inaugurada la edición 46 de la Feria Municipal del Libro y la Cultura de Guadalajara, asistentes añejos, así como diversos expositores y editores que presentarán algunas de sus publicaciones o participarán con talleres hablan para los lectores de MILENIO JALISCO de su percepción respecto a la fiesta literaria más antigua del país.

La mayoría coincide en que sí hay ventas, que la colaboración económica que les solicitan organizadores no es costosa comparada con la inversión que tienen que hacer en otras ferias  para lograr un espacio. Por otro lado señalan que hay una evidente mezcla de libros y libreros los que participan. Los hay desde los enfocados en la literatura local, hasta los que llevan el catálogo de la librería comercial a la calle, aquellos que entendieron que los libros de autoayuda venden bien y los que apuestan a la diversidad de géneros. Para algunos editores es evidente que el centro es el lugar propicio para vender, otros señalan que es un buen foro para dar a conocer sus libros y autores.

Tras más de diez años de trabajo editorial en la ciudad, “Los ojos del tiempo” llega por primera vez a la feria de la mano de la asociación de LÍA, Libro de Artista, en palabras de su editora  Regina Loza Cárdenas, “el estar aquí nos da la posibilidad de acercarnos a un público más heterogéneo, porque nuestros libros suelen ser considerados para personas más especializadas en materia editorial. Buscamos difundir la cultura visual, que las personas tengan algo físico y utilitario, como pueden ser las libretas o las agendas sin tiempo”; y es que “Los Ojos del Tiempo” no ofrece libros como tal, sus productos son agendas que carecen de fecha exacta para ser utilizadas en cualquier año y cualquier día, y diversos portafolios fotográficos que sirven a manera de cuaderno de notas, algunos con valor de hasta 5 mil pesos. 

Para Fernando Zaragoza de La Rueda Cartonera y Ediciones El Viaje, “El accidente que sucedió en el Mercado Corona resultó beneficioso, pues de este lado (en Plaza Fundadores) estamos más visibles y hasta ahora nos ha ido mejor en ventas que en años pasados. Me parece que el situarnos en medio de una plaza es una manera de acercarnos más al público. Es el quinto año que venimos a la feria y podría decir que nuestro interés es más de difusión que buscar algo redituable en cuestiones de dinero. Aquí podemos acercarnos a un público mayor gracias a que es un espacio transitable, además de que venimos por invitación y no tenemos que desembolsar un peso. Nuestro propósito es que los tapatíos conozcan a los autores propios de la ciudad y que nosotros estamos publicando”.

Sergio Haro Alcaraz de editorial EDHALCA, dedicada a publicar autores noveles tapatíos, dice: “He venido seis años a la feria, sin embargo es la primera vez que tenemos un estand gracias a Javier Obrajero y a la Asociación de Libreros. Es cierto que como la invitación no tiene costo pero sí es necesario invertir en publicidad, hablo de trípticos y separadores. Esta ocasión los organizadores nos solicitaron cerca de mil pesos de aportación. Nosotros hemos estado en la feria de Tonalá, de Tlajomulco de Zúñiga, o por ejemplo, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) y nos es muy costoso tener un estand, de manera que busamos asociarnos con otros editores para compartir uno. Aquí, además de invertir poco, nos visitan más lectores y logramos un mayor contacto con ellos”.

La Feria Municipal del libro y la cultura de Guadalajara con sede en Palacio Municipal y Plaza Guadalajara permanecerá hasta el 25 de mayo, su programa puede consultarse en la página de Facebook Cultura Guadalajara.

Promotores y visitantes

Para Denisse Guzmán, cuentacuentos y tallerista de editorial Porrúa, “Esta feria ya es un espacio consolidado. Nosotros tenemos ya muchos años asistiendo gracias a la invitación de la Secretaría de Cultura de Guadalajara. Este año hemos crecido en cuanto la venta, por lo menos hasta hoy. Creo que tiene un enorme potencial para crecer, pues como es en un espacio público y al aire libre, convergen todo tipo de asistentes”.

Sin embargo para Favio Altamirano, doctor en educación y asistente desde hace por lo menos 20 años, “La feria se ha vuelto irreal para su tamaño, los precios son muy caros, los libreros ofrecen descuentos ridículos del 10 por ciento o menos. A pesar de ser una feria interesante en cuanto a tiempo y diversidad de material, parece que sólo es una oportunidad de vender más libros, pues se olvidan de que es un espacio que debe acercar a la gente a leer. Mucha gente ve los precios de los libros y prefiere pasar de largo.”