“El cine como una forma de vida”

Felipe Espinoza, director de la Escuela Carlos Pereyra y además ha sido jurado en diversos festivales del mundo, asegura que este arte es una herramienta para comprender el mundo.
Felipe Espinoza, director de la Escuela Carlos Pereyra.
Felipe Espinoza, director de la Escuela Carlos Pereyra. (Alejandro Alvarez)

Torreón, Coahuila

Felipe Espinoza, director de la Escuela Carlos Pereyra, es un cinéfilo que durante mucho tiempo se ha dedicado a ser un promotor del buen cine, del cine de arte y de aquel que propone valores universales y sentimientos como fe y esperanza.

Espinoza Torres, trabajó anteriormente en la Universidad Iberoamericana Torreón y en otras instituciones jesuitas de México, es egresado del ITESO de Guadalajara, como comunicólogo ha trabajado en diversas áreas de su profesión, sobre todo en radio y educación.

Como integrante de la Compañía de Jesús, es integrante de Signis, asociación de comunicadores cristianos que tiene grupos asociados en varios países de América Latina.

Como parte de su labor en Signis, el profesor Espinoza ha sido invitado para formar parte de jurados en distintos certámenes del cine en el mundo, desde uno de los más importantes en América Latina, como el de cine latinoamericano en La Habana, Cuba, hasta "el más pequeño de los grandes festivales", que es el de Locarno en Suiza.

"La idea del cinéfilo está muy clara, ve al cine como una alternativa de lectura cultural y artística, una visión distinta del mundo”.

Señala que es importante el trabajo educativo auxiliado por el cine porque, "es una herramienta muy eficaz para una educación integral, nos llegan chicos a la Pereyra con una formación casi nula en cine y como tenemos un taller de cine en toda la preparatoria, aprenden a ver cine de calidad, con propuestas positivas que se convierten en parte importante de su formación integral”.

Eso está muy claro para el profesionista de la comunicación, cuando ha sido jurado, ya sea ecuménico o cristiano. Por ejemplo en Lucarno eran tres jurados católicos y tres protestantes, ha tenido muy clara la idea de, “premiar a películas que tengan valores como fe, esperanza, que apoyen ideas positivas, humanistas, no tienen por que ser necesariamente películas católicas, o que hablen de santos o cosas así”.

Signis es invitado continuamente a participar como jurado en festivales mexicanos como Guanajuato o el de cine alternativo en la Ciudad de México y en ellos, “los compañeros aplicamos un criterio de calificación muy abierto, incluso con películas alternativas, o que hablan de temas muy fuertes. Lo que buscamos es promover el buen cine, el cine de calidad”.

La idea del cinéfilo está muy clara, ve al cine como una alternativa de lectura cultural y artística, una visión distinta del mundo. Pero, él subraya que esa visión del cine debe ser metódica, el cine tiene una escritura, una forma de lectura y de llegar a conclusiones.

"Por eso utiliza al cine como una herramienta humanista de enseñanza, cuando ha tenido oportunidad de dar clases”.

Por eso utiliza al cine como una herramienta humanista de enseñanza, cuando ha tenido oportunidad de dar clases en la Pereyra, procura presentar a los alumnos, cintas que les impacten, que les motiven a platicar entre ellos y lleguen a conclusiones importantes para su formación que incluye también la excelencia académica y el deporte.

Subraya los efectos que hay entre los muchachos cuando ven cintas, sobre la redención por ejemplo, como “El Gran Torino” y sobre esto Felipe Espinoza señala que también cuando ha tenido oportunidad de participar en cursos de capacitación con los profesores de la Pereyra, les recomienda el uso del cine como una herramienta artística, cultural y educativa.

Muestra Internacional de Cine de la Ibero

El profesor es un apasionado del cine, se emociona cuando habla de la Muestra Internacional de Cine que trajo la Ibero hace tiempo.

“Era muy bonito ir a las funciones que organizaba Claudia Máynez en los cines de Torreón, luego fueron cambiando de sede y estuvo en peligro porque la Cineteca decidió que sólo se programaría en las capitales de los estados, fuera de la Universidad de Guadalajara y de León, ciudad del entonces presidente de México, la Ibero Torreón fue la única universidad en una ciudad que no es capital, que continuó con la Muestra”.

El sacerdote jesuita apoyó a la Muestra en Torreón en aquellos años, desde su puesto en la UIA hizo el seguimiento de la labor de gestoría y promotoría cultural de Claudia Máynez y ahora dice que respeta la decisión de la universidad de presentar la muestra en sus instalaciones, porque el cine se debe ver en pantalla grande, asistir a él como un verdadero ritual.

Sobre el cine actual, el catedrático señala con pena que prefiere ver cine en video, “sobre todo ahora que ha mejorado la calidad de los videos y se ha empobrecido la oferta de buen cine en la ciudad”.

Apoya la difusión de este formato entre los alumnos de la Pereyra, “tenemos una buena videoteca en la biblioteca".