Homenajean a Xavier Rojas por Día Internacional del Teatro

Felipe Galván, dramaturgo, catedrático e investigador de la UAP, ofreció una conferencia sobre Xavier Rojas, a quien calificó de "poblano de arte universal"

Puebla

Con motivo del Día Internacional del Teatro, el dramaturgo Felipe Galván, catedrático e investigador de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAP, ofreció una conferencia sobre Xavier Rojas, a quien calificó de "poblano de arte universal", nacido en 1921 en la antigua Ciudad de los Ángeles y muerto en el 2010, una de cuyas aportaciones más importantes al teatro, explicó, fue "su originalidad de las aportaciones: en el teatro itinerante, lo que el Cardenismo llamó Caravanas y Héctor Azar denominará trashumante; aunado a la autodeterminación decisiva en forma y contenido de los materiales a desarrollar desde las orientaciones sensibles e ideológicas de los hacedores escénicos, no de burócratas, tampoco de empresarios; eso que por esos años o poco después, en el Río de la Plata, comenzará a asumir la nomenclatura de Teatro independiente".

Para Galván Rodríguez, actor, director de escena, dramaturgo y editor de teatro, el poblano Rojas dio "una tercera aportación de gran envergadura del maestro Xavier Rojas, se ubica en la espacialidad teatral. Los edificios teatrales en el México del siglo XX fueron construidos o aprovechados en forma tradicional, casi siempre a la italiana. Ya en el 1928 los contemporáneos en una casa de Antonieta Rivas Mercado, en la calle de Mesones, habían fundado el Teatro de Ulises, y en este experimentaron formas espaciales diferentes que se acercaron al teatro isabelino, o teatro de corbata, donde el espacio escénico es rodeado por tres frentes por el graderío o espectadores; este espacio es diferente al tradicional italiano, adonde el público se coloca frente al escenario, el cual tiene únicamente una sola pared descubierta a la vista de los asistentes, la famosa cuarta pared".

Y explicó: "A diferencia de estos dos tipos de escenario, únicos existentes hasta la primera mitad del siglo XX mexicano, el teatro circular o arena, es aquel en el que todo alrededor del escenario se encuentra rodeado de público".

Sin embargo, para Felipe Galván "son 69 años de un director escénico que comenzó en 1931 con sus títeres comprados en los portales poblanos, y finalizó en 2010 con proyectos en marcha, interrumpidos por deceso. Años interrumpidos quizá únicamente por los primeros años politécnicos, mientras se adaptaba a la gran ciudad de México que fue una contundente sorpresa por el tamaño, y al mismo tiempo un gran atractivo para conocer el enorme movimiento teatral en la capital del país. En comparación cuantitativa con la Puebla que dejó atrás. Una carrera larga y ejemplar en el universo nacional y, tal vez, en el iberoamericano".