Despiden con honor al paleontólogo emérito

Con nueve guardias de honor la Universidad de Guadalajara rindió un homenaje póstumo a Federico Solórzano quien deja cultivados sus conocimientos
Se le rendió un homenaje de cuerpo presente en el Paraninfo de la UdeG
Se le rendió un homenaje de cuerpo presente en el Paraninfo de la UdeG (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Con nueve guardias de honor la Universidad de Guadalajara despidió en un homenaje póstumo al Premio Jalisco en ciencias 1990, el doctor Honoris Causa Federico Solórzano Barreto.

Un minuto antes del medio día, en el Paraninfo Enrique Díaz de León se realizó una ceremonia académica a la asistieron además de su esposa, hijos y nietos, miembros de sociedades de ciencia y algunos de los muchos alumnos que formó con 55 años de docencia y que hoy guardan el legado de sus enseñanzas.

Su hija Diana dijo que fue un padre diferente, pleno y curioso que les propicio una infancia a su imagen y semejanza. 

Por su parte el rector universitario, Tonatiuh Bravo Padilla recordó que el ingeniero químico que se formó en la UdeG desde la secundaria recibió el máximo reconocimiento que otorga dicha casa de estudios por la calidad de su docencia en 1996 cuando se convirtió en Maestro Emérito y en 2002 se le nombró doctor honoris causa. Además recibió múltiples galardones estatales y nacionales que recibió a lo largo de su prolífica vida.