"Farabeuf" festeja en Bellas Artes

El proceso de creación de la gran novela de Salvador Elizondo es mostrado con una exposición de 110 piezas.

México

En noviembre de 1965 fue publicada la novela  Farabeuf o la crónica de un instante, bajo el sello de Joaquín Mortiz. Muchas historias se han urdido alrededor de ella, considerada como una “obra renovadora de la narrativa mexicana contemporánea”, aun cuando su autor, Salvador Elizondo (1932-2006), no la defendía como tal.

“Todos la llaman así, pero en realidad no lo es. Nada más es un libro para ser leído. No la considero una novela porque he leído otras que sí son novelas: Crimen y castigo, Un ataúd para Dimitrius, Madame Bovary o DonQuijote, la primera gran novela de la literatura moderna. Ésas son novelas, pero hay muchísimos libros que no lo son”, dijo en una entrevista a MILENIO (10/11/2005).

Desde su publicación hubo interesados en conocer el proceso de escritura, lo mismo estudiosos de lingüística que de fotografía, especialistas en chino e investigadores de Bataille, porque de una de sus obras, Las lágrimas de Eros, tomó la fotografía alrededor de la cual está construida la narración titulada Farabeuf: el suplicio chino de los cien cortes, la figura de un torturado que se convirtió en una historia turbia sobre las relaciones amorosas de un hombre y una mujer.

Cuando alguien le preguntaba al respecto, Elizondo respondía lo que se le ocurría en el momento, “porque nunca he pensado ese libro como un sistema específico de aproximación a la literatura”.

Es un engranaje al que ahora se puede acceder gracias a la exposición conmemorativa Farabeuf: 50 años de un instante, que presenta más de 110 piezas, entre manuscritos, impresos, dibujos, fotografías y fragmentos fílmicos. Reunir los materiales se logró gracias a que Elizondo era muy ordenado, comentó la fotógrafa Paulina Lavista, viuda del escritor y sin quien no hubiera sido posible la exhibición.

El propósito de la muestra es reconstruir el proceso de creación de una de las obras más importantes de la literatura hispanoamericana del siglo XX.

Mirada múltiple

Entre las piezas que se mostrarán, provenientes del archivo de Elizondo, custodiadas por Lavista, se encuentran las realizadas por el escritor, como bocetos inspirados en la tortura china, ejercicios de ideogramas, el manuscrito (por primera vez en exhibición) y el mecanoescrito de Farabeuf corregido por el mismo autor.

La exposición se divide en cinco núcleos: en “Principio de montaje y la escritura china” se apreciará la incursión del artista en el cine; en “Fotografía” se incluyen imágenes que evocan lugares ubicados dentro de la novela; “Disección y cuerpo” abordará las fuentes bibliográficas que Elizondo revisó en torno al estudio de los manuales médicos.

En “Imagen poética”, por otro lado, son destacadas imágenes aparentemente inconexas, para terminar en “Farabeuf”, donde estarán los manuscritos originales, los mecanoescritos, las primeras impresiones, las diversas traducciones y las ediciones mexicanas de la obra literaria.

De acuerdo con Mauricio Montiel, coordinador nacional de Literatura del INBA, la novela representa un antes y un después en la literatura mexicana contemporánea, porque antes de su publicación no se contaba con “un nivel de experimentación formal de tal envergadura”.

“Después de la aparición de Farabeuf logramos comprender que la literatura puede, y quizá debe, acudir a otras artes como el cine, la pintura e incluso la caligrafía, y también a disciplinas como la anatomía y la cirugía, para expandir sus horizontes. El estremecimiento que produjo Farabeuf sigue sintiéndose 50 años después de su publicación en la narrativa de nuestro país”, agregó Montiel.

Además de la exposición, que   abre sus puertas al público mañana y permanecerá hasta el próximo 4 de octubre en la Sala Justino Fernández del Palacio de Bellas Artes, el homenaje a Salvador Elizondo y su obra será complementado con un documental y un volumen conmemorativo coordinado por El Colegio Nacional, comentó Paulina Lavista.

Claves

Piezas de una obra

- Más de 110 piezas, entre manuscritos, impresos, dibujos, fotografías y fragmentos fílmicos, reconstruyen el proceso de creación de una de las obras más importantes de la literatura hispanoamericana del siglo XX.

- “Farabeuf”, última sección de la muestra, contiene los manuscritos originales, los mecanoescritos, las primeras impresiones, las diversas traducciones y las ediciones mexicanas de la obra literaria.

- A 50 años de su primera edición, Farabeuf ha sido traducida a media docena de idiomas, entre ellas el inglés, el alemán y el portugués.