ENTREVISTA | POR MOISÉS RAMOS

José Carlos Blázquez Coordinador Editorial

En los últimos tres años, esta unidad académica ha logrado la producción de 39 títulos, aunque en cuanto a la distribución aún queda un gran reto por enfrentar

Facultad de Filosofía y Letras publica un libro por mes

José Carlos Blázquez.
José Carlos Blázquez. (Foto: Ana María Arroyo)

Puebla

Para que una universidad pueda ostentar ese nombre, debe promover la investigación y la extensión y la difusión de la misma. Para realizar esas tareas, la universidad debe usar todos los medios, incluidas las tecnologías de la información y comunicación.

Pero un objeto que siempre será una de los mejores vehículos para lograrlo es el libro, el cual es aún base de la labor docente en esa institución de educación superior.

En el caso de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), el número de investigadores y los trabajos que producen son tales que, desde antes de se formalizara la Dirección de Fomento Editorial (DFE), hace 40 años, editaba sus propios libros y revistas.

Hoy la DFE no puede cubrir todas las áreas y facultades de la universidad, por lo que son éstas las que se suman a ese quehacer para apoyar a sus profesores y difundir sus investigaciones.

¿Cuántos libros ha producido la FFyL?
En los últimos tres años hemos sacado 36 libros, además de cuatro revistas, es decir un promedio de doce libros por año, lo que significa un libro por mes, sin contar las revistas. Además, todavía este año, tenemos libros en diferentes procesos de salida; hay algunos que están en revisión de ortografía, sintaxis o estilo; otros están ya en proceso de formación. Una vez que el libro ha sido formado pasa a la cotización, a la solicitud del número ISBN (Internacional Standar Book Number), y una vez que tenemos esto pasa a la otra parte que es la producción. En este momento tenemos como siete libros en diferentes partes de esos procesos, lo que nos elevaría el número de libros publicados.

Uno de los aspectos importantes es que los trabajos académicos se den a conocer


¿Cuál es el objetivo principal de la coordinación editorial?
La FFyL tiene una actividad editorial bastante fuerte en los últimos años; con la llegada del doctor Alejandro Palma a la dirección, uno de los aspectos importantes es que los trabajos de los profesores investigadores se dieran a conocer; y en ese sentido, aunque la vía natural, en principio es la DFE, no siempre tenía el tiempo suficiente o el espacio para que los libros salieran como deben salir y la FFyL empezó a implementar la coordinación de publicaciones, para que los trabajos de los trabajos de investigación se fueran dando a conocer.

¿Cuál es el mayor reto que enfrentan las publicaciones actualmente?
Con las plataformas digitales que tenemos debemos estar pensando, por ejemplo, en libros digitales, por un lado y por el otro en libros sobre pedido de los que se puedan imprimir, por dar un dato, cien ejemplares que se vendan de manera relativamente fácil, de los que, si se requiere una cantidad similar, se pueden obtener en un lapso relativamente corto (posibilidad que ya existe) y que hay que hacerlos.

También debemos pensar en libros que pueden ser de distribución gratuita, donde los derechos de autor son cedidos, no hay solicitud de pago de regalías salvo el deseo del autor de que se dé a conocer su obra. Además, nos hemos encontrado con que hemos publicado algunos artículos en internet y la gente los conoce, pregunta y viene por el libro. Esta también esa una forma de darlos a conocer.

¿Qué rama de estudio abarcan los libros que han publicado?
Los libros que hemos sacado son de Antropología, doce títulos en tres años, de Filosofía once, de Literatura nueve, de Docencia y educación superior, y de Historia hemos sacado cinco, de la Maestría en Estética ha salido cuatro, y dos de género, es decir 36 libros.

En cuanto a revistas, ¿qué publicaciones produce la facultad?
Entre las revistas tenemos Graffylia, la cual permite la participación de los cinco colegios de la facultad, La lámpara de Diógenes y Mirada antropológica. Éstas tienen la función de someter el pensamiento en proceso; presenta un estado de la cuestión que sabemos que no es definitivo, que está todavía razonándose, al contrario del libro que debería ser el resultado de un pensamiento más razonado, más digerido, más lentamente escrito.

¿Cuáles son las condiciones de los investigadores universitarios para difundir su trabajo?
Desafortunadamente, en todas las universidades del país, un problema que estamos enfrentando es la idea de productividad muy alta. Ahora se le está exigiendo al profesor y al investigador no sólo que asistan a congresos, que dé sus clases, sino que además publiquen. Es interesante pero también estresante porque el profesor tiene que hacer el proceso de digestión de los documentos mucho más rápido, y eso en el caso de las Humanidades, es muy difícil.

¿Qué riesgos conlleva esa problemática?
Para los profesores e investigadores, es necesario que leamos a un ritmo determinado, razonemos, analicemos y compartamos las cosas con nuestros pares, con nuestros compañeros y lleguemos a algunas conclusiones que pueden ser provisionales, pero que tiene un tiempo más de razonamiento. En cambio, si yo tengo la presión de que debo publicar un libro en tres meses, a veces ni en el estilo me fijo: salen los enunciados, las oraciones, muchas veces poco acabadas y eso crea problemas a la hora de la edición también, porque nos llega el libro y tenemos que revisarlo, y si lo encontramos mal escrito determinamos si le hace falta una corrección de estilo o requiere mayor cuidado e implica un proceso más lento de producción. En conclusión: se discuten las cuestiones del estado del conocimiento, del estado del arte y se requiere más tiempo para digerir todo eso.

¿Cuál es la mayor complicación de la distribución de las obras?
Uno de los problemas que también enfrentamos las editoriales universitarias tiene que ver con la distribución del libro. He platicado con gente de la UNAM, de la Universidad Veracruzana, de Morelia, del Estado de México cuando hemos tenido encuentros, sobre los problemas que tenemos de distribución y hemos propuesto llevar los libros que producimos en las facultades y ahí exponerlos y venderlos.

El producir un libro tiene un costo alto, no sólo por la investigación que implica, sino por los costos de producción, sacarlo; pero además de esto necesitaríamos la distribución, la cual muchas veces implica un costo similar al del costo del libro. Y si ya sacamos el libro ¿cómo vamos a invertir todavía en distribuirlo?

¿Cuál es el alcance de la distribución de la FFyL?
Hasta ahora nuestra distribución es local: están alojados en las dos librerías universitarias, en un par de librerías particulares, pero no podemos distribuirlos masivamente. Cuando intentamos hacerlo nos preguntan cuánto vale el libro, y si vale cien pesos, los distribuidores quieren 50 pesos.
Hacer libros para que otros ganen, es difícil. Entonces seguimos recurriendo a la venta del propio autor: si va a algún encuentro se lleva un tanto de libros y allá los ofrece, pero es un método muy 'artesanal'.

¿Cuál sería la solución para esta situación?
Creo que el reto para las editoriales universitarias, es pasar a una instancia diferente. Con las plataformas digitales que tenemos debemos estar pensando en libros digitales, por un lado y por el otro en libros sobre pedido de los que se puedan imprimir, por dar un dato, cien ejemplares que se vendan de manera relativamente fácil, de los que, si se requiere una cantidad similar, se pueden obtener en un lapso relativamente corto (posibilidad que ya existe), y que hay que hacerlos.

La FFyL ha logrado un buen trabajo en términos de edición, con un equipo de trabajo, y debemos estar alertas ante las nuevas plataformas y ante las nuevas posibilidades que hay en el mercado.

También debemos pensar en libros que pueden ser de distribución gratuita, donde los derechos de autor son cedidos, no hay solicitud de pago de regalías, salvo el deseo del autor de que se dé a conocer su obra. Además, nos hemos encontrado con que hemos publicado algunos artículos en internet y la gente los conoce, pregunta y viene por el libro. Esta también esa una forma de darlos a conocer.

¿Cuántos docentes participan en la producción literaria?
Nuestro universo es de más de cien profesores investigadores en la FFyL; una buena parte de ellos son investigadores de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado y también muchos de ellos pertenecen al Programa para el Mejoramiento del Profesorado y son profesores-investigadores: además de las tareas de docencia, investigan, participan en congresos, en encuentros nacionales e internacionales y publican sus trabajos. Y es la Coordinación de Publicaciones la que, siguiendo los lineamientos establecidos por la dirección, hace esa tarea.

¿De qué manera trabajan?
Por ejemplo, cuando se realiza un seminario, al concluir éste quedan un grupo de trabajos presentados ahí, de estudiantes como de los docentes de posgrado, y si cubre ciertas características de calidad, salen en un libro. O en los encuentros que hacen los cuerpos académicos, por ejemplo, del Colegio de Historia, que es de avances de investigación, donde los jóvenes que están por titularse presentan sus avances de investigación, con los cuales se hacen los "Cuadernos de trabajo. Avances de investigación", documento que cumple con los requisitos formales de una publicación: revisión de estilo, corrección, un formato acabado e ISBN, lo cual hace que la publicación forme parte del currículum del alumno y, cuando pretende ingresar a una maestría ya lleva una primera publicación registrada. Si, además de presentar los avances de su investigación, presenta los resultados está trabajando en los resultados de investigación, que es un extracto de su tesis, un pequeño ensayo acerca de lo que investigó, los problemas que presentó la investigación, cómo los resolvió.

El resto de los colegios de la facultad están en semejantes condiciones. Antropología, por ejemplo, tiene encuentros nacionales e internacionales durante el año, de los que resultan las Memorias, pues hay textos que aparecen en éstas o en libro, dependiendo de su magnitud.

¿Cuáles son las modalidades de publicación de la FFyL?
Por ejemplo, la FFyL sacó las Memorias del IV Encuentro Nacional de Docencia, Difusión y Enseñanza de la Historia, que se realizó hace poco en Querétaro, el cual coincidía con el Segundo Encuentro Nacional de enseñanza de la Historia, y el Tercer Coloquio "Tradición y Modernidad", el cual reunió a más de 300 investigadores. En este caso, para publicación, pensar en un libro era pensar en un despropósito, por lo que se hicieron las Memorias digitales con registro de ISBN, las cuales rondan las mil 600 páginas y ahora están en un disco compacto.

Literatura está en casos similares: hay encuentros que se traducen en libros o en memorias, todo lo cual está a disposición de los profesores-investigadores, de los alumnos y del público en general. Cuando un investigador organiza un coloquio trata de traer la discusión sobre el estado del arte: ¿dónde está la discusión en Filosofía, en Antropología, en Historia, en Historiografía, dónde en Docencia? Y eso es lo que se publica.

La FFyL ofrece títulos gratuitos en formato virtual

Algunos de los libros publicados por la facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, pueden ser leídos, gratis, en formato PDF, con sólo tener el programa Adobe Reader y entrar en la página http://www.filosofia.buap.mx/, donde están disponibles los siguientes títulos: Filosofía y educación. Perspectivas y propuestas de Carmen Romano Rodríguez y Jorge A. Fernández Pérez; Reflexiones filosóficas sobre lo humano, compilación de Carmen Romano; El Milenarismo en "Terra Nostra" de Carlos Fuentes de María Teresa Colchero Garrido, de la misma autora La adoración de los Reyes; El amor y la sexualidad en los tiempos de la preparatoria de Gabriel Montes Sosa y Guitté Hartog; de varias autoras IX Concurso de Cuento "Mujeres en Vida"; Educación y mercado de trabajo.

Un estudio sobre la práctica profesional del médico homeópata de Guadalupe Barajas Arroyo y Jorge A. Fernández Pérez y de éste último Estructura y formación profesional. El caso de la profesión médica.

Otros títulos disponibles en ese formato son Primer catálogo de tesis del Programa de Maestría en Educación Superior (1998-2005), cuya compilación, análisis y edición son de Jorge A. Fernández, Lilia M. Alarcón y Adán García; de los autores Lilia M. Alarcón Pérez; Guadalupe Barajas Arroyo; Aída Becerra Porras; Paz Diéguez Delgadillo; Genoveva Osorio Bretón; Osbaldo Quiroz Romero y Gloria A. Valenzuela Ojeda Educación superior y globalización. Reflexiones y perspectivas.

También coordinados por Jorge A. Fernández Pérez, sólo o con algunos otros investigadores, también son asequibles los libros La profesión del médico homeópata. Entre la tradición y la modernidad; Profesión, ocupación y trabajo. Eliot Freidson y la conformación del campo; Una profesión marginada. Más de una década de reflexiones y propuestas en torno al médico homeópata; Procesos de globalización e internacionalización en la educación superior; El mundo de las profesiones en el siglo XXI: perspectivas y enfoques; La profesión del médico homeópata. Un acercamiento al pensamiento contemporáneo y Calidad y educación superior. De la utopía a la realidad en el cual participan Gloria A. Valenzuela, Paz Diéguez, Aída Becerra, Donaldo Huchín, Guadalupe E. Flores, Lilia M. Alarcón Pérez, Guadalupe Barajas, Benjamín Gutiérrez y Jesús Márquez Carrillo.

La oscura llama, premiado

Entre los libros publicados destaca La oscura llama, del doctor en historia Jesús Márquez, el cual recibió Mención honorífica en el Premio Francisco Javier Clavijero 2013.

El volumen fue coeditado con Ediciones de Educación y Cultura y "busca develar y comprender a un mismo tiempo el sentido y la trayectoria del proyecto educativo de la Ilustración y su enlace con el primer liberalismo en Puebla. Su perspectiva de análisis se ubica en el campo de la historia intelectual, dentro de lo que Peter Burke ha denominado una historia cultural de las ideas, o más precisamente lo que para Robert Darnton es la historia intelectual en una de sus vertientes: el estudio de las ideologías y la difusión de las ideas", explica Blázquez.

Existe, sin embargo, la certidumbre de que en el largo aliento lo que predomina es una obscura llama, el afán del Estado por fabricar cuerpos dóciles y útiles para el aparato productivo y la gobernación social.

Indagación crítica, este libro es una contribución novedosa e importante, no sólo para la historia de las ideas educativas en su significado más amplio. Su lectura permite acercarnos también con particular apego a un fragmento notable de la historia regional: ése en donde –se dice– se fraguó la "rancia identidad poblana".