Cambios en la FIL limitan a escolares

Alrededor de 800 estudiantes de escuelas y secundarias, además de sus maestros, se quedaron sin entrar a los stands de la Feria del Libro.
A los pequeños no les dieron acceso al área de los módulos de los expositores de libros, sólo a los talleres.
A los pequeños no les dieron acceso al área de los módulos de los expositores de libros, sólo a los talleres. (Especial)

Monterrey

Organizadores de la Feria Internacional del Libro Monterrey 2016 argumentaron que los cambios en la logística y cobro de 200 pesos por boleto, por la entrada en el Día del Bibliófilo, se hicieron con el fin de mejorar la experiencia de los lectores.

Incrementar el cobro de acceso y restringir las visitas escolares con un pre registro con cupo limitado, son las medidas que se tomaron en esta edición para lograr un control y mejorar la experiencia de los visitantes, dijo Felipe de Jesús Cavazos Sáenz, director de Asuntos Culturales y Relaciones Públicas de la feria.

Ante las inconformidades de grupos escolares que acudieron al recinto, pero no pudieron acceder a la zona de módulos de libros sino solamente a los talleres, Cavazos Sáenz explicó que se avisó con anticipación a las escuelas y lo atribuyó a un error de interpretación.

“Nosotros lo dejamos muy claro que iban a ser dos registros, (…) se les dijo muy claramente que había un cupo limitado para el recinto y un cupo limitado para los talleres.

“Se les está limitando a las zonas que tienen las agendas y esas agendas estuvieron por semanas y las escuelas agendaron en determinados espacios”, comentó.

El vocero señaló que optaron por este esquema para impulsar otra modalidad de la feria, enfocado a que sea un punto de negocio que potencialice la industria editorial en Nuevo León, esto al ofrecer un espacio en donde especialistas, bibliotecarios y libreros puedan cerrar tratos con casas de libros.

“Este año, como bien dijimos, queríamos mejorar la experiencia del visitante, por eso también el Día de Bibliófilo responde a eso, es una especie diferente para atender a ese nicho en particular que eran los libreros y la gente que compra libros de forma profesional, para que tuvieran un espacio más tranquilo en el recinto ferial”, explicó.

Consideró que el atender a este sector del mercado se trata de de una idea nueva, que debe de socializarse y posicionarse poco a poco, al igual que el esquema del cobro por entrar.

Hizo un llamado a las escuelas y visitantes en general a acudir a los módulos de información para enterarse de los cambios, aunque dijo, estos se han expuesto en comunicados de prensa, menciones en periódicos, en redes sociales y en programas impresos.

Entre esas modificaciones destacó el pre registro de escuelas, pues el acceso al recinto donde se ubican los stands es de nueve grupos de estudiantes durante la mañana y nueve durante la tarde.

Los talleres tienen un aforo de 17 grupos escolares para cada hora, durante todo el día, cada grupo compuesto de 30 a 40 alumnos aproximadamente.

Cabe señalar que alrededor de unos 800 estudiantes de escuelas y secundarias, además de sus maestros, se quedaron sin entrar a observar los stands de la FIL.

Si bien muchos de ellos llegaron alrededor de las 9:30, se dieron cuenta que no había acceso y comenzaron a discutir con los organizadores. Esta batalla por acceder a la cultura después de las 10:30 se quedó a medias, debido a que las presiones hicieron abrir sólo dos módulos de los expositores de venta de libros.

Varios maestros que visitaron la Feria del Libro de Monterrey dijeron estar inconformes por el trato que recibieron por parte de los organizadores.

Claves

Hacen llamado

Escuelas y asistentes en general deben acudir a los módulos de información para enterarse, dijo el director de Asuntos Culturales de la Feria.

Una de las modificaciones es el pre registro de escuelas, pues el acceso al recinto es solamente de nueve grupos estudiantiles por turno.

Los talleres tienen un aforo de 17 grupos escolares para cada hora, durante todo el día, cada grupo compuesto de 30 a 40 alumnos.