La memoria grabada de un artista con dos pasaportes

El artista chicano Daniel González llega a México con una exposición en la que retrata a través del grabado escenas alusivas a la migración en Estados Unidos, paisajes mexicanos y calaveras.

Ciudad de México

Calaveras, personajes históricos y prehispánicos, paisajes y cuentos populares mexicanos, escenas de luchas de clases y alusivas a la migración en Estados Unidos. Todo esto es retratado por el artista chicano Daniel González en cada uno de sus grabados.

Con la exposición Memoria Grabada, González hace un recorrido por su obra en que ha trabajado a lo largo de 10 años y se presenta por primera vez en México en la librería  de antigüedades “Libros Grafika y La Estampa” en la Zona Rosa del Distrito Federal.

A través del grabado y la gráfica tradicional mexicana, el artista ha conseguido explorar su propia identidad como mexico-estadunidense. “Yo tengo una conexión fuerte con México, fue algo que me inculcaron desde que era niño. Antes de hablar inglés, ya hablaba español. Conocí el rancho de mis papás en Zacatecas, las condiciones en las que vivían y las razones por las que migraron. Todo está presente en mi obra”.

(Authority of the Sovereign)

Estos temas se sobreponen con su vida en Los Ángeles. González utiliza la gran tradición del grabado para abordar temas de política, justicia social, de la vida fronteriza y binacional.

“Yo utilizo el privilegio de poder cruzar fronteras, ya que tengo los dos pasaportes, y eso lo reconozco y se manifiesta en mi obra, la cual considero que tiene conciencia y comunica algo”, dice González, estudió Diseño y Arte Media en la Universidad de California.

Siempre se preguntaba cómo en un lugar que se llama Los Ángeles -en español- se podía sentir aislado, así que comenzó a hacer una investigación sobre la historia de la ciudad y sus propios orígenes, casi para darle sentido a su propia existencia. Dicha investigación se ve reflejada en su trabajo.

En los trazos de González hay calaveras como las de Guadalupe Posadas, altares del día de muertos, periódicos estadunidenses que dan la noticia de migrantes heridos, personajes de la historia mexicana como Diego Rivera, figuras prehispánicas, nopales, así como imágenes que dan muestra de la lucha obrera y campesina. Al retomar lo mexicano y el grabado tradicional y utilizarlos para protestar contra las leyes migratorias en Estados unidos, por ejemplo, el artista busca generar un sentido de identidad.

Sin embargo, Daniel no quiere producir propaganda, está interesado en temas universales y actuales. “Quiero hablar de lo que está pasando, de lo que se está perdiendo. Atrapar esa memoria, plasmarla en un papel y que quede como un documento de lo que pasó en esta época. Utilizar el arte para preservar la identidad”.

(Autorretrato)

Desde pequeño, González comenzó a pintar. A los 12 años asistió a un programa gratuito en una academia de arte en Los Ángeles del muralista Jorge Yepes, y durante seis años realizaron más de 30 proyectos a nivel internacional. Después consiguió una beca para el California College of Arts and Crafts en Oakland y San Francisco.

Para Daniel resultó muy complicado costear los materiales para pintar, así fue que exploró otras técnicas. Tomó una clase de grabado y su primer trabajo fue una copia de un Guadalupe Posadas.

El artista ha trabajado con el Mission Cultural Center for Latino Arts en San Francisco, donde conoció al maestro Juan Fuentes y aprendió serigrafía; en el San Francisco Center for the Book, donde asimiló los tipos móviles. Actualmente en el Self Help Graphics en Los ÁngeleS trabaja en varios proyectos artísticos y políticos con la comunidad chicana y México-Americana.

Hace unos años conoció al grabador morelense  Sergio Sánchez Santamaría e hicieron un intercambio de grabados. González montó una exposición con el trabajo del mexicano en Los Ángeles, y para su sorpresa, Sergio hizo lo propio con su obra en México.

Durante su estancia en el Distrito Federal realizó obra en dos talleres. El primero de Sergio Ulloa Gómez, un impresor que ha trabajado con grandes como Toledo y Tamayo, en donde elaboró un linóleo y un aguafuerte. El segundo en el Taller 75o Grados de Arturo Negrete, donde realizó una serigrafía de  cuatro colores.

Las obras de Memoria Grabada podrán ser vistos y adquiridos durante el mes de julio en Libros Grafika y La Estampa (Londres, 161 Plaza del Ángel local 1-A, Zona Rosa).

(Toypurina)