Exposición de Yayoi Kusama desborda el Museo Tamayo

Las taquillas abren a las nueve horas y a partir de esa hora comienza la "Obsesión infinita".
Largas filas se observan afuera del recinto.
Largas filas se observan afuera del recinto. (Cortesía INBA)

México

A escasos días de que termine la exposición retrospectiva de Yayoi Kusama en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, la fila para conocer su Obsesión infinita hace gala de tal título, pues, para entrar, los interesados deben invertir tiempo y paciencia, ya que los boletos se acaban desde temprano. Algunos, incluso, desde un día antes despliegan sus casas de campaña en los alrededores del recinto para poder ingresar.

De acuerdo con personal del museo, las taquillas abren a las nueve de la mañana. A partir de esa hora comienzan a repartirse los 2 mil 80 boletos que son vendidos a diario (los domingos la entrada es gratuita) desde que fue inaugurada la muestra, el 25 de septiembre pasado.

Yayoi Kusama. Obsesión Infinita es una exposición que sintetiza la obra de la artista japonesa que desde los albores de su trabajo ha sido referente fundamental del arte moderno y contemporáneo.

De su experimentación en el arte abstracto con la pintura pasó al dominio de las esculturas blandas, mejor conocidas como accumulations, así como a los performances y a la espontaneidad del happening, lo cual la llevó a ser considerada una de las máximas exponentes de la cultura alternativa de los años sesenta.

Con sus infinitive nets, prosecución de puntos en los que aborda su concepción de tiempo y espacio, la artista ha logrado cautivar a las siguientes generaciones, las cuales podrán disfrutar su obra en México hasta el 18 de enero en el Museo Tamayo.

Para ello, deberán llegar temprano, pues a las 12:30 horas centenares de personas se han formado en vano en una fila que se extiende desde la entrada del museo hasta la avenida Mahatma Gandhi. Los boletos comienzan a repartirse desde las nueve de la mañana a la gente que llega desde las cinco de la madrugada.  La entrada a la exposición se desarrolla con intervalos de media hora, en grupos de 130 personas. A cada una se le entrega un sticker que funciona como contraseña para ingresar a la muestra y, desde ese momento, ya nadie más puede ingresar.