INAH concluye la restauración de biblioteca franciscana

El acervo del Fondo Conventual de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia incluye 2,542 libros que consultaron los frailes durante sus estudios, entre los siglos XVI y XVIII.

México

Expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) concluyeron la estabilización del Fondo Conventual Franciscano de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (NBAH), que cuenta con dos mil 542 libros que consultaron los frailes durante sus estudios del siglo XVI al XVIII.

El proceso de restauración incluyó la fumigación del acervo franciscano, que fue atacado por hongos en 18 por ciento, y la inclusión de guardas, colocación de bandas de papel de algodón y cajas de polipropileno, informó en un comunicado el INAH.

La estabilización fue dirigida por la restauradora Xóchitl Cruz Pérez, quien junto ocho especialistas limpiaron con brocha, aspiradora y fungicida de extracto de toronja en alcohol algunas piezas, y en otras se hicieron trabajos menores para evitar la pérdida de encuadernaciones, ya que sus portadas y colofones brindan información importante del texto.

En la limpieza de este acervo fueron hallados mil 22 objetos testigos, como cartas, hojas de tabaco, remedios médicos e imágenes religiosas; asimismo, se encontraron cigarros, flores, mariposas y fotografías de soldados, entre otros, refirió el instituto.

Estos artefactos fueron retirados para evitar daños al acervo, aunque fueron registradas las páginas en las que se les encontró para que no se perdiera su contexto histórico.

Al respecto, la restauradora explicó estos artefactos son una fuente de información para los especialistas en acervos conventuales, y recordó que este material está relacionado con el fondo conventual franciscano de la Biblioteca Nacional de México.

Lo anterior, porque entre 1856 y 1858 fueron codificados por el gobierno los bienes de la iglesia, los cuales fueron enviados al Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía.

Por su parte, Marcela Conde, quien fue la encargada de realizar la catalogación de estas obras, resaltó que organizó el fondo por sellos de procedencia, también conocidos como marca de fuego, lo que permite una fácil identificación para los investigadores.

Respecto al contenido, indicó que este fondo tiene impresos en latín, español, francés, alemán, griego antiguo, hebreo, caldeo, siriaco y copto, que en su mayoría tocan temas religiosos como sermones, catecismos y teológicos, entre otros.

Asimismo, hay contenidos que reflejan la escuela hipocrática, otros son los tratado que identifican las sustancias químicas como elementos del cuerpo humanos, también existen de arquitectura, filosofía griega, autores latinos o libros de emblemática.

Finalmente comentó que en el fondo destacan las obras de Atanasio Kircher (1602-1680), un reconocido jesuita, entre cuyas obras se encuentran “China Monumentis, qua sacris quà profanis”, “Arca Noë” y “Principis Christiani, archetypon politicum”, entre otros.