Exhortan a mantener accesibles las banquetas

El colectivo ciudadano La Banqueta Se Respeta ha denunciado en los últimos tres años la poca accesibilidad y comodidad del peatón al utilizar las aceras en toda el área metropolitana.
Un auto en el Barrio Antiguo invade el paso para una silla de ruedas.
Un auto en el Barrio Antiguo invade el paso para una silla de ruedas. (Archivo)

Monterrey

Un ejercicio realizado en las 10 manzanas del Barrio La Luz, en el centro de Monterrey, reveló la realidad del peatón en la ciudad: por ninguna acera podría circular una silla de ruedas.

El colectivo ciudadano La Banqueta Se Respeta ha denunciado en los últimos tres años la poca accesibilidad y comodidad del peatón al utilizar las aceras en toda el área metropolitana.

Este proyecto nació por iniciativa de Aldo González, quien en un comienzo colocaba calcomanías con la leyenda “La Banqueta Se Respeta” en automóviles que se estacionaban sobre las aceras de diversas calles.

Hoy el grupo ha organizado caminatas por distintos sectores del centro de Monterrey, convocándose por redes sociales para organizar actividades además plantear propuestas y soluciones en materia del acceso peatonal.

“Muchas de las personas que caminan por las banquetas ya ven a esta serie de obstáculos como parte del paisaje, como algo cotidiano, y no se dan cuenta que no debe estar así”, opina Eduardo Quintanilla, vecino del barrio La Purísima e integrante del colectivo.

En su grupo de Facebook constantemente suben fotografías sobre “los obstáculos” que un peatón tiene al transitar la ciudad: anuncios publicitarios, alcantarillas sin cubierta, banquetas quebradas, raíces de árboles, rampas de cocheras y lo principal: vehículos estacionados.

Un gran riesgo

Si una persona que camina sufre por estos riesgos que se presentan, quienes viven con alguna discapacidad como debilidad visual o que se traslada en silla de ruedas el transitar por las aceras se vuelve una gran dificultad de todos los días.

“Un levantamiento que hicimos en el sector de la luz buscamos qué banquetas medían los 90 centímetros de ancho, que es lo mínimo para el paso de una silla de ruedas, y no encontramos ninguna”, criticó Fátima Canales, también integrante del grupo.

Tras su participación en la protesta “Parque si, estacionamiento no” generada hace unos días, el colectivo manifestó que se ha generado un lazo comunitario entre otras agrupaciones lo que ayudará a dar un mayor impulso a futuras propuestas para mejorar la accesibilidad en la ciudad de Monterrey.