Ex nuncio pederasta falta a su juicio en el Vaticano

Es el primer proceso de Roma contra un miembro de la Iglesia por abusos sexuales contra menores; fue ordenado obispo por Juan Pablo II en 2000.
La audiencia comenzó con la lectura de los cinco delitos que se le imputan.
La audiencia comenzó con la lectura de los cinco delitos que se le imputan. (AFP)

Ciudad del Vaticano

El Vaticano abrió por primera vez un juicio penal contra un prelado, acusado de abusos sexuales a menores de edad, el ex nuncio de República Dominicana, Józef Wesolowski, imputado de cinco delitos; sin embargo, la silla de acusados estuvo vacía, ya que fue hospitalizado la víspera del juicio, el cual duró solo seis minutos.

El polaco Wesolowski ya había sido sometido a un proceso eclesiástico en el que fue condenado a colgar los hábitos y a volver al estado laico. Además,el ex obispo, quien el miércoles cumplirá 67 años, fue sometido en septiembre a arresto domiciliario, en una decisión sin precedentes del Papa Francisco, con el fin de evitar “la contaminación de pruebas” y su posible fuga.

Por esta razón reside en la habitación número cinco del Colegio Penitenciario de la sede papal, del que puede salir, ya que en diciembre el Vaticano le concedió cierta libertad de movimiento siempre y cuando no supere los confines del Estado.

Los delitos

La primera audiencia del juicio, el cual se realizó en la Oficina Judicial del Tribunal Vaticano comenzó con la lectura de la imputación de cinco delitos.

Algunos de ellos estarán regulados por la reforma penal establecida por el Papa en 2013, más severa, pero sin facultad retroactiva, por lo que los otros se basarán en la antigua legislación.

Los delitos regulados por la reforma penal del pontífice son dos.

En primer lugar, se acusa a Wesolowski de “poseer y haber recabado de sitios de internet material que muestra a menores de 18 años implicados en actividades sexuales explícitas, reales o simuladas, y además imágenes de órganos sexuales de menores”.

Sobre este delito ha sido aplicado el agravante de “posesión de una gran cantidad” de material de pornografía infantil en sus computadoras, el cual será examinado durante el proceso.

En segundo lugar es acusado de “manifestar una conducta que ofende a los principios de la religión o la moral cristiana” y por haber “accedido repetidamente a sitios pornográficos”, tanto en Roma como en su estancia en la isla caribeña.

Los otros tres delitos están regulados por las normas previas a la reforma.

El primero de ellos es “por haber corrompido mediante actos libidinosos, en uno de los casos, a Francisco Javier Occi Reyes (diácono dominicano) y otros sujetos, de quienes hasta el momento no se ha revelado la identidad, y adolescentes de entre 13 y 16 años para realizar ante ellos actos sexuales. Comportamientos mantenidos, al menos en una ocasión, en un lugar expuesto al público”, detallaron durante el juicio.

El segundo cargo es “por haber comprado, recibido, ocultado y poseído en dos computadoras material con pornografía infantil”.

El último es “por haber provocado lesiones graves, constituidas  como perturbaciones mentales, a los adolescentes víctimas de los abusos sexuales”.

La audiencia duró entre seis y siete minutos ya que, dada la ausencia del imputado, el presidente del Tribunal decidió posponerla hasta nueva fecha.

Fallas en salud

El ex embajador papal sufre desde hace meses problemas de salud, sin que se sepa de qué tipo. El Vaticano informó que fue ingresado a cuidados intensivos.

“El acusado se sintió indispuesto de forma repentina y se le condujo a un hospital romano”, explicó posteriormente Gian Piero Milano, fiscal en el tribunal.

Milano entregó al residente del Tribunal el certificado de hospitalización del ex prelado y el abogado defensor, Antonello Blasi, subrayó la intención de su cliente de asistir al juicio.

En caso de ser declarado culpable, Wesolowski podría ser condenado a seis o siete años de cárcel, sin contar posibles circunstancias agravantes.

Este juicio es una primicia en la historia reciente del Vaticano e ilustra la nueva línea frente a la pederastia, aunque las asociaciones de las víctimas consideran que no se hace lo suficiente.

La sede papal anunció en junio la creación de una nueva instancia eclesiástica para castigar a los obispos culpables de negligencia o de complicidad con los curas bajo su autoridad, por lo que varios obispos acusados tuvieron que colgar el hábito.

Una comisión de expertos internacionales lleva un año asistiendo al pontífice para encontrar la forma de prevenir los abusos a menores que empañaron la labor de la Iglesia, principalmente entre los años 1960 y 1980.

Józef Wesolowski fue ordenado sacerdote en 1972 por el entonces arzobispo de Cracovia, quien después se convirtió en Papa, Juan Pablo II, quien también lo nombró obispo en 2000.