El Estanquillo salda deuda con Leopoldo Méndez

El próximo 13 de marzo será inaugurada la tercera gran exposición sobre el grabador mexicano, quien fue fundador, en 1936, del Taller de la Gráfica Popular.
Varias de sus obras fueron donadas a Carlos Monsiváis.
Varias de sus obras fueron donadas a Carlos Monsiváis. (Cortesía Museo del Estanquillo)

México

La tercera gran exposición sobre Leopoldo Méndez (Ciudad de México, 1902-1969), quien fuera uno de los máximos grabadores de este país, será inaugurada en el Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis, el jueves 12 de marzo.

La muestra Pasión sobre papel. Leopoldo Méndez y el Taller de Gráfica Popular, que estará integrada por más de 400 piezas, es la tercera que se organiza después de la muerte del grabador, ocurrida en 1969, aseguró Henoc de Santiago, director general del Museo del Estanquillo.

El recinto, que resguarda la segunda colección más importante de la obra del artista, exhibirá todo su acervo, el cual se verá enriquecido con algunas obras que facilitarán en préstamo tanto el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), como el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO).

La curaduría, a cargo de Pablo Méndez, hijo del también dibujante e ilustrador, destacará por la presentación tanto de la máscara mortuoria del grabador como del boceto original del mural Juego de luces, que hizo en 1949 para Nacional Financiera y que resguarda el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), del INBA.

“Esta exposición era una deuda pendiente que tenía el Estanquillo con Leopoldo Méndez. Por eso es que ahora, a los 46 años de su fallecimiento, organizamos esta exposición. Es la tercera que se organiza; la primera fue montada en 1970, en el Palacio de Bellas Artes, y la segunda fue en el Museo de Arte Moderno, en el 2002”, aclaró Pablo Méndez.

Si bien esta muestra no es la más grande, sí es la más entrañable, porque su heredero, estará a cargo del diseño y montaje de la misma, además de que se presentarán piezas nunca antes vistas, obras que el propio Pablo Méndez donó a Carlos Monsiváis.

Núcleos temáticos

Para llevar al visitante por los caminos del legado artístico de Leopoldo Méndez, la muestra Pasión sobre papel Leopoldo Méndez y el Taller de Gráfica Popular estará dividida en seis núcleos temáticos, según explicó Henoc de Santiago: “El primero de ellos estará dedicado a su biografía: su nacimiento en la Ciudad de México, en el seno de una familia humilde, y su importancia como artista, por lo que se hará alusión a su estudio, donde creó gran parte de su obra”.

El segundo abordará su participación en 1923 en el movimiento estridentista, que fue relativamente corto; aun así, participó en la exposición Café de Nadie, y cuatro años más tarde ingresó al Partido Comunista Mexicano.

Agregó el director del recinto: “El tercer apartado se refiere a su intervención en la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, donde coincidió con Gabriel Fernández Ledezma y José Chávez Morado”.

El director del Museo del Estanquillo explicó que el cuarto rubro temático es la cereza del pastel, ya que habla de cuando Méndez fundó, en 1936, el Taller de la Gráfica Popular. Lo atractivo es que su obra dialogará con la de los artistas que conformaron este grupo.

El quinto apartado tratará su colaboración como ilustrador de Juan de la Cabada, mientras que el sexto y último se dedicará a su participación en el cine. Se mostrarán los grabados que hizo para algunas películas, entre ellas Río Escondido y Pueblerina.

La muestra exhibirá, además de los trabajos hechos para el cine, revistas, carteles y volantes, obras de sus contemporáneos, como Alfredo Zalce y José Chávez Morado.

Se reconoce que Leopoldo Méndez fue uno de los más grandes creadores nacidos a principios del siglo XX, y que dejó una huella fundamental en la historia y en el desarrollo cultural de México.

El Museo del Estanquillo se ubica en Isabel la Católica 26, en el Centro Histórico.

Gran pasión

En el libro Leopoldo Méndez, el oficio de grabar, de Francisco Reyes Palma, se dice que este personaje soñaba con dedicarse a la pintura, pero que el destino lo encaminó hacia el grabado.

El crítico de arte apunta que, al descubrir el grabado, este tipo de expresión artística se convirtió en la gran pasión de Leopoldo Méndez

Con el paso del tiempo, para él el grabado adquirió el potencial de un instrumento de precisión, que le permitió distinguir las diversas tonalidades de gris, así como los valores del blanco y el negro.

Leopoldo Méndez alcanzó en el grabado tal grado de maestría que la crítica lo ubica, junto con José Guadalupe Posada, entre los grabadores más importantes de México.