Esperanza Azteca se presentará con el violinista Joshua Bell

El concierto se llevará a cabo el próximo 12 de septiembre en la Sala Nezahualcóyotl.
Pertenecer a la orquesta eleva la autoestima de los infantes.
Pertenecer a la orquesta eleva la autoestima de los infantes. (Fundación Azteca)

México

La Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca Nacional, formada por más de 200 niños y jóvenes músicos de escasos recursos, compartirá escenario la próxima semana con el violinista estadunidense Joshua Bell, ganador de premios como el Grammy, el Oscar y, recientemente, el Paul Newman. A cinco años de la creación de la Red de Orquestas Sinfónicas y Coros Infantiles y Juveniles, impulsada por Fundación Azteca, una selección de alumnos de los 55 ensambles que la conforman darán testimonio, en dos conciertos, del poder transformador de la música.

“De las orquestas que tenemos en 29 entidades, invitamos a alrededor de 10 niños por estado para constituir la orquesta nacional que tocará con Bell. Son niños de seis a 17 años, que interpretarán la Obertura de 1812 y un repertorio de Agustín Lara, quienes acompañarán a Bell con el solo de violín de Max Bruch. Abrirán con el Himno Nacional, que en realidad es una obra sinfónica”, dijo a MILENIO Esteban Moctezuma, presidente de Fundación Azteca.

A fin de formar “mejores seres humanos a través de la música”, el proyecto Esperanza Azteca fue creado en 2009 como una plataforma que ofrece a niños de comunidades marginadas la oportunidad de una educación musical de calidad. Inspirada en un sistema impulsado por el músico José Antonio Abreu en Venezuela, esta red de orquestas ha beneficiado desde entonces a más de 13 mil jóvenes de toda la República.

“Estamos enseñando música clásica a niños que de otra forma no tendrían la oportunidad de desarrollar esas habilidades. Lo que queremos es cubrir las 100 principales ciudades de México, pues hemos visto cambios profundos en la conducta de los niños, en su autoestima, sus aspiraciones, sus familias y en las comunidades en sí”, señaló Moctezuma.

Según el directivo, a pesar de que se trata de un proyecto de gran calidad artística (cada alumno con instrumento cuenta con su propio maestro), Esperanza Azteca no pretende crear músicos profesionales, sino desarrollar la sensibilidad y humanidad de sus beneficiarios: “El fondo de este proyecto es utilizar a la música y su gran poder de transformación para crear tejido social. El maestro Abreu decía que antes el arte era de minorías para minorías, después se convirtió en algo de minorías para mayorías, y ahora lo estamos evolucionando para que sea de mayoría para mayorías”, comentó.

Asimismo, se planea que el proyecto logre beneficiar en 10 años a 500 mil niños: tan solo en el 2013 han debutado cuatro orquestas más: la México Norte, del Distrito Federal, dos grupos de Tabasco y la de Sonora.

El concierto con Joshua Bell, que se llevará a cabo el próximo 12 de septiembre en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, es tan solo el comienzo de una serie de espectáculos que próximamente incluirán a otras figuras internacionales, como Plácido Domingo y el violonchelista chino Yo-Yo Ma. La orquesta también ofrecerá otro concierto el 11 de septiembre en la Arena de la Ciudad de México, pero no estará abierta al público.

“El de Bell es un concierto que da mucha esperanza en el país. Cuando uno ve que niños que no sabían nada hace un año ahora tocan con una figura mundial y con calidad, se da cuenta de lo que trae el mexicano adentro, de sus capacidades y talentos. Estos niños llegan con muy baja autoestima y en unos meses son otras personas”, concluyó Moctezuma.