Especialistas recrean T-Rex para hacerle una autopsia

Paleontólogos, veterinarios y anatomistas asesoran el trabajo y refutan a Hollywood: este dinosario tenía plumas, no era semiciego ni tan veloz.

México

Cirujanos veterinarios, anatomistas y paleontólogos recrearon el primer tiranosaurio rex (T-Rex) de tamaño real anatómicamente correcto, que incluye órganos, tejidos blandos y hasta plumas, con el único propósito de destazarlo en una autopsia para saber más sobre el rey de los dinosaurios.

El ejercicio científico, capturado en un documental de dos horas que se estrenará hoy a las 21 horas por el canal Nat Geo, da a los especialistas la posibilidad de tocar, tomografiar, radiografiar y abrir de pies a cabeza por primera vez al gigantesco monstruo realista.

El paleontólogo Steve Brusatte, uno de los especialistas que realizó la autopsia, explicó en conferencia telefónica que fue un excelente ejercicio para conocer al animal, cuyos huesos ha estudiado por una década.

“Puede sonar extraño porque pensarán que si he analizado tanto a este animal debo saber todo sobre él, pero es un dinosaurio de hace 66 millones de años que nadie ha visto, así que aún para mí era difícil imaginar uno real, por eso este proceso de recrear y diseccionar un modelo me ha hecho apreciar mejor al T-Rex”, comentó.

La recreación

Al preguntar cómo pueden saber si el modelo recreado es apegado a la realidad, si el animal se extinguió y nadie sabe cómo era, el doctor Brusatte contestó a MILENIO que “todo en la recreación es muy real, lo sabemos gracias a los fósiles, y lo que no, al menos es muy probable porque lo deducimos de animales que no están extintos”.

El especialista afirmó que hay detalles que son completamente fieles. “Por ejemplo, sabemos exactamente cuántos dientes tenía y que eran muy filosos, lo suficiente para destruir huesos. Otra cosa segura es que contaba con unos brazos muy pequeños y tenía alguna especie de plumas, además unos globos o bolsas de aire que le salían de los pulmones”.

Al cuestionarlo sobre cómo saben la forma de los pulmones si se trata de un tejido del cual no hay restos fósiles, el paleontólogo explicó que “se pueden ver en los huesos unas marcas que dejaron los sacos de aire, y que esa es una característica inusual que solo se ha visto en algunas aves vivas, las cuales son parientes del dinosaurio.

“Todas esas cosas las sabemos por los fósiles; no son suposiciones, aunque sí hay otras de las que no estamos muy seguros”, admitió.

Sobre las características que no saben con certeza afirmó: “Podemos hacer comparaciones con las aves, ya que estas son dinosaurios vivientes, lo que nos permite hacer una suposición muy confiable sobre cómo era la piel o el corazón”.

Para recrear ese órgano “nos basamos en animales vivos que nos pueden dar los parámetros y usualmente hay una relación muy precisa entre el corazón y el tamaño… Básicamente nos basamos en aves y cocodrilos, así resolvimos muchas cosas de la anatomía de las que no tenemos por un fósil: viendo a los primos vivientes del T-Rex”. 

Errores jurásicos

“Para la gente que ha visto los esqueletos en los museos esta autopsia va a ser muy diferente. No son solo huesos, es su piel, sus músculos y sus órganos”, afirmo el especialista.

Sin embargo, al preguntarle qué tan acertada era la visión de ese animal que han divulgado las películas, Brusatte afirmó que “para los que vieron Jurassic Park va a ser revelador, porque hemos descubierto cosas nuevas; por ejemplo, cuando se hizo esa película no sabíamos que el T- Rex tenía una especie de plumas”.

Otro error de la producción de Hollywood, según el experto, es que “en esa película te dan la idea de que si no te mueves el dinosaurio no te va ver; eso no es cierto, el T-Rex tenía una visión binocular con profundidad de campo, al igual que los humanos, porque tenía un cerebro grande con el lóbulo óptico desarrollado, la parte que controla la vista”.

Otro detalle de la película que se aleja de la realidad, aunque ayuda al suspenso, “es que el T-Rex no era capaz de alcanzar a un coche en una autopista; con los modelos por computadora sabemos que por su anatomía podía ir hasta a 20 millas por hora (32 km/h), bastante rápido, cierto, pero no lo suficiente para alcanzar a un Jeep”, afirmó.

El paleontólogo concluyó: “He hecho bastante trabajo con dinosaurios y he tratado de darlo a conocer al público, he trabajado en televisión, he escrito libros y creo que este T- Rex es el más preciso y realista que se ha hecho jamás; estoy feliz de que la ciencia fue respetada y tomada en cuenta”.