Espacios: Material reciclado

Los arquitectos tenemos sin duda una buena parte de la responsabilidad del aspecto actual de nuestro paisaje urbano.
La autoconstrucción: fenómeno subcultural.
La autoconstrucción: fenómeno subcultural. (Sara Escobar)

México

Hasta el siglo XVIII la autoconstrucción era el medio principal para edificar la vivienda. Antes del modernismo, los arquitectos se dedicaban exclusivamente a la construcción de edificios públicos: las iglesias, los teatros, los mercados, las bibliotecas, los edificios de gobierno, y demás equipamientos urbanos. Las únicas viviendas que diseñaban los arquitectos antiguos eran los palacios de los nobles y las villas de la gente adinerada. Probablemente por ello antes había mucho menos arquitectos que ahora.

A partir del siglo XX, la política estableció una relación con la construcción de vivienda. Probablemente el fenómeno comenzó con la necesidad de reconstrucción de las ciudades europeas, en los periodos intermedios y posteriores a las dos guerras mundiales, pero el cambio se volvió permanente y parece hasta cierto punto, irreversible. Entre el arquitecto y el gobierno despojaron a los ciudadanos de la libertad de construirse sus propias casas. La tradición constructiva se quedó truncada, hoy en día aún mucha gente se construye su propia vivienda, pero sin conocimiento alguno de la técnica y del correcto uso de los materiales locales.

La autoconstrucción actual, es un fenómeno subcultural que ha dado origen a innumerables problemas urbanos, sanitarios, de seguridad y ha demeritado la calidad de vida de tantos habitantes de ciudades tan distantes entre sí como México, Tijuana, Sao Paulo, Río de Janeiro, Bogotá, Mumbai, Calcuta, Lagos, Kinshasa y una larguísima lista en todos los países pobres de todos los continentes.

La autoconstrucción, que tanto ha interesado a artistas como Robert Smithson, Sebastiao Salgado, Iwan Baan, Alexander Apóstol, Ingrid Hernández o Abraham Cruzvillegas, no es en absoluto un fenómeno estético. Se basa en el reciclaje de materiales de construcción y de desecho, ensamblados empíricamente para proveer de un techo precario a familias enteras, mostrando casi todos los errores que se pueden cometer durante el proceso de una construcción.

Los artistas anteriormente mencionados, han encontrado elementos interesantes en las construcciones informales, incluso Smithson llamaba “desarquitecturización” a este tipo de construcción, aunque ni él mismo explicó con exactitud a qué se refería. Los artistas sin duda han estetizado a las imágenes derivadas de la autoconstrucción y los asentamientos irregulares. Mediante su trabajo los artistas han mostrado a la sociedad el gran vacío que ha quedado, por la ausencia de oportunidades de susbsistencia digna para los que menos tienen. Los arquitectos tenemos sin duda una buena parte de la responsabilidad del aspecto actual de nuestro paisaje urbano.