Espacios: Arquitectura en México

La exposición abarca una amplia selección de pinturas alusivas a la arquitectura y a la Ciudad de México, algunas de invaluable importancia.
Muestra que vale la pena visitar.
Muestra que vale la pena visitar. (Especial)

México

Hace una semana se inauguró una interesante exposición en el Palacio de Iturbide, una muestra que sin duda vale la pena visitar. Su curadora, la arquitecta Fernanda Canales, se planteó la difícil tarea de recopilar materiales para mostrar las obras más relevantes de la arquitectura mexicana desde 1900 hasta 2010. La curadora hizo un gran trabajo, a pesar de que su división metodológica en seis períodos resulta en ocasiones arbitraria. No obstante, se muestran invaluables fotografías, planos y maquetas a escala de más de 160 arquitectos modernos que han construido en México.

Por si fuera poco, la exposición abarca una amplia selección de pinturas alusivas a la arquitectura y a la Ciudad de México, algunas de invaluable importancia, como las obras de Ramón Alva de la Canal, José Clemente Orozco y Juan O’Gorman. Además de ello, cada período cuenta con una plataforma donde se exponen muebles diseñados en cada una de las épocas, un trabajo magistralmente realizado por Ana Elena Mallet, quien asesoró a la curadora.

A medida que la muestra se acerca a las obras construidas en tiempos más recientes, sus dos últimos periodos (de 1990 a 2010) la selección se va tornando cada vez más subjetiva, algo comprensible ya que la actualidad de nuestra arquitectura, sus últimos 20 años, es un ejemplo de yuxtaposición de distintas visiones sobre la identidad nacional y la globalización, las cuales se tornan borrosas por falta de la perspectiva histórica necesaria para apreciarlas. De igual manera, la selección de las obras pictóricas de estos períodos parece en ocasiones forzada e incluso gratuita. La transdisciplina, algo tan actual, resulta confusa cuando se pretende encuadrar a las tres artes mostradas: arquitectura, pintura y diseño en una taxonomía iluminista lineal, que las ordena por disciplinas independientes y por periodos cronológicos ascendentes.

Es curioso que cinco autores de distintas épocas se presentan en la exposición mediante sus obras arquitectónicas y también por su trabajo dentro de las artes visuales y la pintura. Tal es el caso de Diego Rivera, conocido por la mayoría como muralista, pero autor del Anahuacalli; Juan O’Gorman, quien se conoce tanto por su arquitectura como por su pintura;  Gabriel Orozco, artista conceptual que también se permitió diseñar su propia casa, además de Teodoro González de León y Mathias Goeritz.

Las exposiciones de arquitectura son invariablemente didácticas; esta se centra en la historia moderna de la construcción en México, pero quienes nos dedicamos a ella debemos intentar experimentar la arquitectura en las calles más que en las salas de exposición.