Tamaulipecos llevan literatura cartonera a Feria del Libro

Los diseños de libros cartonera están tomando fuerza con los escritores emergentes o nuevos que no encuentran espacios en las editoriales o en los institutos públicos.

Tampico

A mitad del mes de julio la ciudad de Monterrey fue sede de la primera Feria del Libro Independiente de la Red de Editoriales Independientes del Noreste de México.

Básicamente promotores de la literatura cartonera, textos hechos a mano y a bajos recursos que impulsan una forma artesanal y libre de las editoriales.

De Tamaulipas participaron dos editoriales, una de la ciudad de Matamoros propiedad de Rodrigo Ramírez y la de Dora Castillo, del sur de Tamaulipas.

Esta última explica lo que REDIN intenta hacer con la organización que conformaron desde hace u año y que como primer logro se obtuvo esta primera feria en la Escuela Adolfo Prieto del Parque Fundidora de la capital regiomontana, los pasados días 16, 17 y 18 de julio.

"Es un grupo de editores independientes, de libros de cartonera que nos hemos organizado para hacer un intercambio y una red de difusión del trabajo de escritores, diseñadores, artistas gráficos, artesanos que no tienen la oportunidad".

Actualmente a REDIN lo conforman 27 editores de la zona norte del país, que están reuniendo, cada quien en su círculo urbano, a escritores que difundirán su trabajo mediante este modelo que está adquiriendo cada vez más fuerza.

La literatura en cartonera se basa en diseños simples ajenos a las imprentas, sacados en fotocopiadoras y con diseños de pastas artesanales o de manufactura simple, que reduce los costos de producción significativamente.

Dora Castillo ha producido en su editorial independiente, La Shula Cartonera a dos escritores locales de los que sólo uno prepara una segunda edición, mientras que ya hay una lista de 10 escritores emergentes que buscan promover sus textos.

"El primer día se tuvo una asistencia regular (FLIM), pero los otros dos días se logró una buena asistencia y distribución de los libros" explicó Castillo.

"El mensaje que entre todo nos apoyemos y a la vez dar una opción para los escritores, emergentes, poetas, narradores, novelistas incluso ilustradores, porque están interesados y que es muy complicado que lleguen a las grandes casa editoriales, creamos una posibilidad. Somos un espacio alternativo".

Para La Shula Cartonera los diseños de los libros actualmente son de cartón corrugado con una ventana gráfica que da la vista, sin embargo, explica la editora y escritora, que a partir de esta edición serán de tapas diseñadas de artistas plásticos del norte de México, un logro de la FLIM.

Un libro producido de cartonera puede oscilar entre los 50 y los 200 pesos, dependiendo la calidad del texto o el tamaño del libro y lo complicado del diseño.

Los diseños de libros cartonera están tomando fuerza con los escritores emergentes o nuevos que no encuentran espacios en las editoriales o en los institutos públicos, muchos de ellos, hechos en sus casas con material reciclable, lo que les da un carácter de libro artesanal.

Actualmente Dora Castillo está buscando realizar una serie de talleres en la zona sur del estado, en escuelas, donde se promueve este tipo de ediciones y que también sirva de difusión de la literatura independiente.

"La idea es llevar a las escuelas talleres que enseñen a los niños y jóvenes a hacer un libro de cartonera, que los conozcan, estos también servirá a que sean aceptados y distribuidos más, lo que apoyará mucho a los escritores emergentes".