Laguneros conocen los “jales” de Saúl Rosales

Moyote, lonche, agüitado, reborujo, hacer cola, son algunas palabras que le dan identidad a la Comarca y el escritor las recopila en su libro, acompañadas de datos históricos y anécdotas.
Saúl Rosales estuvo acompañado por Arcelia Ayup y Carlos Castañón.
Saúl Rosales estuvo acompañado por Arcelia Ayup y Carlos Castañón. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

La región lagunera tiene una serie de vocablos que al ser emitidos en otras regiones, desconciertan o causan cuestionamientos entre los interlocutores que no las han escuchado.

El escritor Saúl Rosales los rescató en el libro "Jales sobre habla lagunera", donde desmenuza al lenguaje como un ente vivo, que camina, sigue y sigue, toma derroteros que tal vez nunca consideramos.

"Palabras como catarrín, chanate, moyote y lonche, hay que revalorarlas, para podernos revalorar a nosotros mismos”.

Desde 1982 y tras 20 años de haber vivido en la capital del país, Saúl ha recopilado esas palabras que son tan propias y tan entrañables.

"El maestro Rosales con su aderezo sabrosón y picaresco, nos enseña el origen de muchas palabras que en otras tierras nos delatan como laguneros", señaló Arcelia Ayup, una de las presentadoras del libro que tiene un costo de 100 pesos.

Recordó la anécdota en la que en alguna ocasión en un restaurante francés, alguien le pidió al mesero un "quequi", respondiéndole el mesero que no había. "Achis", dijo el lagunero, "pos si ahí están los 'quequis'", señalando una vitrina y aclarándole el mesero que eso era un mufin. O la muy querida palabra 'moyote', de origen náhuatl.

Carlos Castañón se manifestó honrado de presentr el libro. La identidad local se forja también por el uso del lenguaje y "en esta valiosa acción, al rescatar Saúl la historia de las palabras, también rescata nuestra historia cotidiana", dijo.

El autor señaló su coraje ante el hecho de que se vivió una doble colonización en La Laguna, de parte de los anglicismos y de cómo las palabras originales que se usaban se sustituyen por palabras más “elegantes” que vienen del habla capitalina.

"El término echar pica, viene en El Quijote, donde unos jugadores no quieren dejar de jugar y están picados”.

“El término echar pica, viene en El Quijote, donde aparecen unos jugadores que no quieren dejar de jugar y están picados”, dijo ante esta expresión lagunera para la afición al juego.

"A los ludópatas les diríamos en el término colonizante. O al jugar futbol, lo cambiaríamos por 'cascarita'".

Sobre la lengua inglesa, manifestó que el prestigio no se lo da Shakespeare sino la televisión. Idioma que además se usa de manera inadecuada para fingir elegancia.

“Palabras como catarrín, chanate, moyote, lonche, bachicha, agüitado, reborujo, tina, hacer cola y otras más, hay que revalorarlas, para podernos revalorar
a nosotros mismos”, dijo.

Manifestando su deseo de que el libro de “los jales” sea una oportunidad para recuperar esa historia que se ha dejado de lado.