Escribir, lo que más ama Alessandro Baricco… después de jugar futbol

El autor italiano, quien considera que hacer literatura es “algo muy animal, muy instintivo”, asegura que la escritura es un proceso que se puede enseñar.
Los jóvenes tienen gran capacidad de observación, pero normalmente está bloqueada, advirtió Baricco.
Los jóvenes tienen gran capacidad de observación, pero normalmente está bloqueada, advirtió Baricco. (FIL Guadalajara/Marte Merlos)

México

Alessandro Baricco (Turín, 1958) es un hombre de pasiones, aunque no siempre alcanza a definir sus prioridades, si bien está convencido de que una de las cosas más estimulantes en su vida no está en sus libros, en los miles de lectores que lo siguen por todo el mundo, sino en la escuela de escritores que fundó en su ciudad natal, en 1994; aunque por supuesto la escritura tiene un lugar muy especial.

“Para mí, escribir tiene momentos fantásticos: escribo porque es algo que sé hacer, me gusta mucho el gesto de hacerlo, es un placer físico para mí: en la mañana me despierto y me dedico a escribir porque es lo que más amo en el mundo… después de jugar futbol”.

Si tiene un significado en la parte pública, ya no es un tema que preocupe al autor de títulos como Seda, Mr Gwyn o Tres veces el amanecer, su más reciente obra —todas publicadas en español bajo el sello de Anagrama—, porque se trata de una especie de efecto incontrolable.

“Escribo porque es lo más natural en mí. Soy muy feliz cuando hay alguien que me lee, porque todo eso me permite ganar dinero para mantener a mi familia, pero al final es algo muy animal, muy instintivo”.

Quizá por ello, otra de las actividades que más le entusiasma está relacionada con la enseñanza, convencido de que sí es posible aprender a escribir, lo que promueve a través de la Escuela Holden para escritores, donde se parte de dos premisas: únicamente enseñan personas que sólo se dedican a eso y buscan abrir las experiencias creativas de los jóvenes.

“Normalmente las escuelas de escritura enseñan solo eso, mientras nosotros te llevamos a que hagas fotografías, donde vas a aprender cuestiones que serán importantes en tu forma de escribir, porque abre en la cabeza de los escritores muchas ventanas.

“Cuando escribes estableces una distancia con la persona que te está leyendo, pero es una distancia invisible, mental. Con la cámara fotográfica la distancia se vuelve un problema técnico, que se resuelve con  una lente más grande”.

Baricco forma parte de la delegación de autores que participan en el Festival de la Letras Europeas, un programa más de las actividades de la Feria Internacional del Libro (FIL) Guadalajara.

 

 

Abrir los sentidos

 

La Escuela Holden apuesta por ir a contracorriente de los lugares comunes o las ideas preestablecidas, ante lo cual, por ejemplo, se aleja del concepto de soledad en la escritura, porque “no hace bien”.

“Es verdad que hay muchos escritores que jamás pasaron por una escuela, lo que es más raro en el arte, porque el aspecto técnico de la profesión de escribir parece muy fácil, pero en realidad es muy difícil. Cuando nos preguntan si es posible enseñar a escribir, claro que es posible”.

El hecho de trabajar con docentes puede ayudar al joven a saber quién es él en realidad, sirve para romper esquemas; también se apuesta por trabajar mucho con los ojos, con la capacidad de observar.

“Los chicos con talento tienen una gran capacidad de observación, pero normalmente está bloqueada porque en la vida normal no te sirve, al contrario la sociedad te lleva a limitarlo, mientras nosotros buscamos esa apertura”, resaltó Alessandro Baricco.

En 20 años de historia de la Escuela Holden se graduaron casi 400 jóvenes, pero en la actualidad recibe a cuando menos 150 jóvenes, en un programa en crecimiento, pues el escritor italiano tiene como propósito abrir una escuela más en Buenos Aires, Argentina.

Con la certeza de que no se puede hablar de una literatura europea, por la diversidad que define las letras incluso en cada país, se llevará a cabo el Festival de Letras Europeas, en el que además de Alessandro Baricco estarán la sueca Camilla Läckberg, el irlandés Colm Tóibin, el austriaco Robert Menasse, el francés Cloé Korman, Goncalo M. Tavares de Portugal, Adam Thirwell del Reino Unido y el eslovaco Ales Steger.