Erik Deutsche participará en las celebraciones por la primera década del Zinco

Invitado a las celebraciones del décimo aniversario del Zinco Jazz Club, donde se presentará el 25 de abril, Deutsche acaba de editar su tercer disco, al que bautizó 'Outlaw Jazz'.
Se mueve entre géneros.
Se mueve entre géneros. (Especial)

México

Nieto de un pianista e hijo de un amante de la música, para Erik Deutsche fue natural dedicarse al piano desde niño y estudiar música clásica y jazz, al tiempo que absorbía otras músicas. El resultado: un pianista ecléctico que apunta hacia muchas direcciones.

Invitado a las celebraciones del décimo aniversario del Zinco Jazz Club, donde se presentará el 25 de abril, Deutsche acaba de editar su tercer disco, al que bautizó Outlaw Jazz (Cumberland Brothers Music, 2015), es decir, jazz fuera de la ley. Allí pone de manifiesto su gusto por incorporar otras músicas a su propuesta.

En entrevista con MILENIO, cuenta que cuando tuvo que decidirse por el camino que debía seguir en la música se dio cuenta de que aunque le gustaba la clásica, no le apasionaba demasiado. Y aunque el rock sí le apasionaba, no encontraba que fuera muy desafiante, "así que elegí el jazz, una música que me desafía mucho y también me apasiona".

Músico que en su faceta de acompañante trabaja lo mismo con cantantes de pop que grupos de jazz, Erik encontró en el guitarrista Charlie Hunter un modelo para sus grupos. "Me uní a su banda cuando llegué a Nueva York, lo que fue una gran oportunidad. Toqué con él por todo el mundo, en lugares fabulosos. La forma en la que Charlie dirige a su banda se enfoca en el groove y el blues para desatar la energía en el escenario cada noche, influyó mucho en mí como líder y en mi propia música".

Hacer varios tipos de música es para el pianista un gran placer: "Siempre es divertido y desafiante. Lo hermoso de la música es que no tienes que hacer lo mismo todos los días, sino que puedes realizar cosas muy diferentes. La variedad es algo bueno, especialmente trabajar con gente diferente, conectándose y haciendo música para otros. Y, por supuesto, está el desafío de pasar de un género a otro".

Deutsche asegura que su proyecto musical se ha delineado más en Outlaw Jazz: "El título es como una descripción de lo que hago: es música que vive al filo de la navaja, que se mueve entre géneros y, especialmente, incorpora elementos de rock, soul y otras músicas en una especie de crisol que llamo outlaw jazz. También es fundamental la influencia de la música country, lo que hace a este álbum único en mi discografía".

Esta veta tiene que ver con el gusto de Deutsche por músicos como el cantante country Shooter Jennings y el guitarrista Bill Frisell, quien ha incorporado este género en su estilo. "También están Jerry Lee Lewis, The Byrds, Crosby, Stills, Nash & Young... Estoy pensando en el tipo de música con la que crecí, pero todo lo que escuchas es importante o con quienes toques, como Charlie Hunter, Steven Bernstein y toda la gente con la que he trabajado. Esas influencias pueden escucharse en el disco".