Eraclio Zepeda, evocado en el Palacio de Bellas Artes

El escritor chiapaneco “daba de un solo trazo la imagen de las entrañas del hombre”, afirmó Rafael Tovar y de Teresa en el acto.
El titular del Conaculta durante su discurso.
El titular del Conaculta durante su discurso. (Cortesía Conaculta)

México

La noche del jueves la voz de Eraclio Zepeda se volvió a escuchar en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, pero a través de una grabación. Su palabra allí estaba, en los recuerdos que compartieron familiares y amigos, lectores y colegas, e incluso políticos que se apersonaron en el lugar.

Un acto sobre todo de amistad, donde Elva Macías, su viuda, recordó las horas de su sepelio, con la presencia de gente sencilla, como “dos jóvenes empleadas de Starbucks, que llegaron con un vaso vacío marcado de sus preferencias: ‘Eraclio Zepeda, capuchino, descafeinado, deslactosado’. Más de 130 arreglos florales y coronas de familias, grupos de lectura, escuelas, instituciones y empresas fueron enlistadas minuciosamente por nuestra adorada nieta Milena”.

El presidente del Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, evocó las conversaciones en las que Laco, como era conocido por los suyos y los otros, se convertía en el eje alrededor de quien giraba todo.

“Su obra es una gran pintura del país, hecha a base de pinceladas finas, precisas como su prosa, consistentes como sus cuentos y certeras como las metáforas con las que, también poeta, Eraclio daba de un solo trazo la imagen de las entrañas del hombre”, comentó.

El funcionario lo definió como un creador de atmósferas del alma humana, un observador de los detalles que se esconden en un gesto, una palabra o una entonación.

“Tendremos siempre la presencia de su obra para ver a México y la memoria de su generosidad y bonhomía, del humor agudo y amable con que sabía mirar la vida, de la integridad de su pensamiento y de sus convicciones, de su amoroso gesto hacia el mundo, hacia la cultura y sus semejantes”, dijo también el titular de Conaculta.

Para el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, Zepeda es un chiapaneco universal: un hombre del mundo y de su tiempo, “un excelente escritor, cuentista, actor, locutor, maestro, político, viajero incansable, activista social y defensor siempre de causas justas”.

“Los chiapanecos siempre estaremos orgullosos y agradecidos, porque Laco puso en el centro de su obra su profundo amor a Chiapas, su pasión por su historia y sus costumbres, como nadie supo plasmar el espíritu y la alegría de nuestra gente”, destacó Velasco.

En el homenaje, que fue titulado Vivir de la palabra, también participaron Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de la Lengua; Ernesto Velázquez Briseño, director de Canal 22; Federico Reyes Heroles, presidente del Consejo Directivo de la Fundación Este País; el historiador y arqueólogo Carlos Navarrete, así como el investigador Xavier Lozoya.