Reflexionan sobre víctimas de la violencia en el Arocena

Es el reflejo de la obra del argentino Enrique Jezik bajo el nombre de “9 acciones”, donde expone sonidos atroces, reflejo de la realidad de México. El Lagunero José Jiménez “Cartography & Chaos”.
La doble exposición se encuentra en el Museo Arocena de Torreón.
La doble exposición se encuentra en el Museo Arocena de Torreón. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

Quedó abierta la obra “9 acciones” del artista argentino Enrique Jezik, en el Museo Arocena. Una muestra que invita a la reflexión, un homenaje a las víctimas de la violencia que impera en México.

Se trata de un ejercicio de selección de videos e imágenes fotográficas en donde el artista incide en los aspectos más profundos de la cruda realidad de nuestro país.

La similitud entre los sonidos de las herramientas manuales, voces en alusión directa a la atrocidad de los campos de concentración y a la explotación de los trabajadores por las grandes corporaciones que los lleva al límite de abyección y esclavitud.

La similitud entre los sonidos de las herramientas manuales, voces en alusión directa a la atrocidad de los campos de concentración y a la explotación de los trabajadores.

Serie de sonidos como el reflejo de la fuerza, la violencia y el dolor. Maquinaria de destrucción no sólo del concreto. Que perfora, rasga, daña a la vista de todos. La fuerza del horror, el miedo entre la confrontación. Es, un análisis y rel exión sobre el poder, la violencia urbana y la guerra.

Emplea medios que van desde el dibujo la escultura y el video, intervenciones arquitectónicas agresivas.

La doble inauguración de arte contemporáneo, también estuvo compuesta por la exhibición “Cartography & Chaos” del artista lagunero José Jiménez y es su primera muestra individual en su tierra natal.

Está integrada por siete proyectos que se concentran principalmente en la elaboración de una nueva disposición del mundo que deje atrás los límites geográficos de la sociedad, para internarse en territorios más amplios y desconocidos.

Jiménez traza las nuevas fronteras que delimitan los espacios simbólicos que habita el hombre del Siglo XXI: cartografía del miedo en una ciudad paralizada por el pánico, cartografía de la muerte en un mundo en el que la tecnología pareciera conceder la vida eterna.

Cartografía de una Laguna que migró hacia fuera de sí misma y no sabe dónde encontrarse.