"La danza es dejar salir el espíritu a través del cuerpo"

La Compañía Nacional de Danza presentó en el Teatro Nazas “La niña malcriada”, el primer ballet cómico de la historia, en una versión del coreógrafo mexicano José Luis González.
Los protagonistas fueron un par de jóvenes y la historia gira en torno a los encuentros de un muchacho y una chica a cuya felicidad se opone la figura materna.
Los protagonistas fueron un par de jóvenes y la historia gira en torno a los encuentros de un muchacho y una chica a cuya felicidad se opone la figura materna. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

La niña malcriada (La fille mal gardée), el primer ballet cómico de la historia, creado en 1789, se presentó en el Teatro Nazas con la Compañía Nacional de Danza (CND), en una nueva versión del coreógrafo mexicano José Luis González, esto como parte del segundo Encuentro Nacional de Danza en Torreón del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Los protagonistas fueron un par de jóvenes y la historia gira en torno a los encuentros de un muchacho y una chica a cuya felicidad se opone la figura materna. Además el evento tuvo la peculiaridad de ser la última función con la Compañía de la bailarina Daniela Sánchez.

“Esta es una propuesta para acercar a los niños al arte dancístico, para formar nuevos públicos. El compromiso de CND es dirigirnos a los niños, nuestras funciones son para sembrar en ellos la semilla de la posibilidad”, compartió Laura Morelos titular de la agrupación.

Expresó que la danza es justamente comunicar, una expresión, en donde se dice algo a través del movimiento, es dejar salir el espíritu a través del cuerpo y dijo danzando es la manera.

La niña malcriada (La fille mal gardée), estuvo bajo la dirección de Laura Morelos y bajo una coreografía de José Luis González sobre la original de Jean Dauberval.

“Ahora es nuestra primera intervención en el Encuentro Nacional de Danza, en una fiesta de la danza que ha sido muy bella. En este corto tiempo hemos venido en tres ocasiones a Torreón, cada vez tenemos más público y más comunicación con el mismo”.

Por su parte la primera bailarina Ana Elisa Mena, originaria de Coahuila, comentó estar feliz de bailar para su gente.

“Como en todo esto conlleva una serie de sacrificios, un bailarín tiene que ser constante y a veces olvidarse hasta del dolor. Ahora, en el norte hay talento y habrá que apoyarlo al igual que se hace con el futbol, esto y cualquier otra manifestación artística. Nos gustaría que el ballet se viera como algo normal, no como algo lejano y elitista”, finalizó.

La niña malcriada (La fille mal gardée), estuvo bajo la dirección de Laura Morelos y bajo una coreografía de José Luis González sobre la original de Jean Dauberval, con música de Ferdinand Hérold-John Lanchbery-Ludwig Hertel, y diseño de escenografía y vestuario a cargo de Paul Birbil.

La trama es sobre Lissette, hija de Mamá Simonne, es amada por el joven Colin. El romance no es del agrado de la ambiciosa madre, quien para esposo de su hija prefiere a Alain, el hijo bobo de un rico viñador.

Mamá Simonne (papel tradicionalmente bailado por un hombre), pone todos los obstáculos posibles en el camino de los jóvenes enamorados, pero al final de esta graciosa coreografía logran realizar sus ilusiones a través de un sorpresivo desenlace.

Una puesta en escena donde los primeros bailarines fueron: la primera bailarina Ana Elisa Mena y el solista Argenis Montalvo, mostraron el nivel de una compañía que es referente de la danza en México.