Encuentran vestigios de mamut en Atlacomulco

Cientos de huesos del pleistoceno que fueron localizados, en donde además detectaron vestigios de caballos, camellos, un capibara con más de 30 mil años de antigüedad.

Toluca

Desde 2007, en Cuendó y en San Lorenzo Tlacotepec, poblados de Atlacomulco fueron hallados restos de tres mamuts diferentes cuando un trascabo comenzó a trabajar. Solo un hueso estaba a flor de tierra y por eso está desgastado, los demás fueron encontrados con el tiempo, mucho trabajo y dedicación, aunque de ello pocos saben. En su búsqueda, limpieza y tratamiento, sólo dos personas trabajan.

Cientos de huesos del pleistoceno que fueron localizados, en donde además detectaron vestigios de caballos, camellos, un capibara con más de 30 mil años de antigüedad y fauna pequeña que todavía no es identificada pero que demuestra la riqueza de esta localidad, con restos que desde hace mil años están enterrados y ahora algunos de ellos concentrados en el edificio del Registro Civil y la Casa de Cultura.

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Silvia Murillo Rodríguez, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encargada de los trabajos paleontológicos en Almoloya de Juárez, explicó que por el momento están en la consolidación del material, pues en el proceso de excavación requieren mucho cuidado y lo mismo en el laboratorio para limpiarlo, además de que esté fuerte para después llevarlo a la Ciudad de México a los laboratorios del Instituto donde realizarán la identificación taxonómica.

"Dejamos de excavar porque se acabó el dinero en el ayuntamiento - lo cual es muy raro -, pero tenemos mucho material paleontológico del pleistoceno. Sólo trabajamos en ello Doña Mago y yo. Ha sido una labor mucho muy extraordinaria, vengo de las Ciudad de México, nadie me paga para este trabajo, lo hago con cariño, vengo de corazón".

Actualmente usan material económico para poder continuar con la tarea, y el INAH ha facilitado recursos para su compra. En sí, dijo, todo el Estado de México es sumamente rico en este tipo de hallazgos, pues hace falta solo "rascar" un poco para hallar restos paleontológicos, arqueológico o restos de una iglesia, es decir, "la riqueza es impresionante".

El problema es que en ninguno de ellos se ha llevado a cabo un trabajo enfocado a la localización de los vestigios, pero por ejemplo en Atlacomulco hay tantos huesos y restos que en ocasiones los curanderos los utilizan para supuestas prácticas de cura. "Los curanderos encuentran los huesos, los pulen, muelen y dan en brebajes, supuestamente que por ser de mamut curan, por supuesto que para nada sirven pero esa es la tradición y que los utilicen significa una gran pérdida".

Identificar las especies que habitaron en un determinado lugar ofrece cronología, clima, pues ciertos animales únicamente habitan en ecosistemas específicos y esto evidencia que hubo grandes cambios en este municipio, que además bien preservada podría significar un motivo para el desarrollo turístico del municipio, pues en todo México cuando llegan visitantes extranjeros los llevan a las zonas arqueológicas; sin embargo, "no apoyan en presupuesto, cada año hay más recortes y nos dan menos dinero para la cultura. Hay detectados vestigios que no podemos excavar porque no hay dinero, para ello sí es necesario para contratar personal, el trabajo, la búsqueda".

El trabajo para la limpieza, el tratamiento y acomodo de las piezas es minucioso, lleva quizá años, pero será presentado en el Museo construido en el municipio, pero por el momento no hay presupuesto para realizar la museografía. "Estamos esperando, hemos pasado por varias administraciones municipales, algunas nos han apoyado más, otras en nada".

Quienes sacan estas piezas de la tierra con sus manos pueden destruirlas, por ello la única antropóloga de esta localidad pide a quienes encuentran piezas que le informen para que acudan con el equipo adecuado a rescatarlo, pues tienen mínimo 10 mil años, tiempo de haberse extinguido la especie animal, aunque podrían ser más antiguos.

"Por ejemplo, la capibara es como una tuza que en Latinoamérica vivía hace 30 mil años. Es muy hermoso todo esto. Es un trabajo hermoso pero muy lento, nadie lo haría de prisa, pero deben saber que quienes se roban estas piezas, por ejemplo para coleccionistas podrían cometer un delito federal que se castiga con 30 años de cárcel, por eso es mejor que avisen".

RAM