Emprende Ahumada un nuevo viaje para estudiar el trabajo de chamanes

La fotógrafa ya destinó cinco años a documentar la vida de curanderos tradicionales.
Alicia toma fotografías desde 1974, nunca en ese tiempo había suspendido su labor hasta el 2010.
Alicia toma fotografías desde 1974, nunca en ese tiempo había suspendido su labor hasta el 2010. (Archivo)

Pachuca

La fotógrafa Alicia Ahumada espera concluir en este 2014 un documento sobre la cultura chamánica en México y el resto del continente, un testimonio sobre sus tradiciones y medicinas, una tradicional forma de ver la salud que observa hemos perdido los mexicanos.

El viaje que emprenda es largo, le aguardan tres años de investigación, un trabajo al que ya le dejó otros cinco en documentar la vida de curanderos tradicionales, de hacer una colección de plantas utilizadas por estos médicos y ubicar en fichas de trabajo sus componentes activos que les permiten curar, además de ser ella misma partícipe de esta medicina al probar muchas de éstas.

“Cree una serie de cuadernos de trabajo, donde puse las experiencias de los chamanes, con su farmacopea y todo lo que utilizan para curar y puse sus recetas, todo hecho a mano y con fotografías en plata. Pero busco abarcar lo más que pueda del país, y ya planeo también visitar otros países que utilizan la medicina tradicional”, comentó.

Esta fue la primera parte de un trabajo que Ahumada retoma este año, para dedicar éste y el 2014 en una faceta más del ensayo, en la que pretende no ser partícipe más de sus ceremonias, y ejercer una faceta más documental, en la que retrate a estos personajes.

“Son cuestiones personales las que te mueven a hacer estos proyectos, he estado en una búsqueda personal durante muchos años, y me pareció que era muy buena idea trabajar con gente que está en búsqueda, esta vez de la salud de los humanos. Y en la primera parte viví personalmente sus sistemas curativos y tomé de sus medicinas, y ahora tengo la intención de ser más una observadora”, agregó.

Alicia toma fotografías desde 1974, nunca en ese tiempo había suspendido su labor artística hasta el 2010, tiempo que le permitió retomar proyectos, mudarse a vivir al campo, y ejercer una faceta más comercial en compañía de su hijo, que también es un reconocido fotógrafo.

Ha realizado alrededor de 20 exposiciones individuales y colectivas en el país y el extranjero. Se le han otorgado becas del FONCA y sus imágenes se encuentran en colecciones de Margolis Fundation, Tucson, Fototeca de la Habana, Cuba, y Centro Cultural Banamex.

Ahumada es incansable en su tarea ensayista a partir de la luz, el testimonio documental caracteriza su obra, pero ha buscado también la intervención directa sobre la impresión tradicional.

En ese lapso se encontró con la fotografía digital, como muchos comentan la dificultad de adaptarse a un formato nuevo, se encontraba cómoda con las cámaras tradicionales, cada paso del diafragma lo tenía medido y su trabajo siempre resultó impecable.

Sus imágenes han sido publicadas en la revista Luna córnea y en varios libros, incluyendo la “Between Worlds y Contemporary Mexican Photography” (“Entre mundos.

Y ha publicado para el estado de Hidalgo libros sobre la Barranca de Metztitlán en 2002, o ensayos como el de carnavales, cuyas imágenes son recurrentemente utilizadas para las ilustraciones retomadas estas fiestas tradicionales del estado.