Soy una figura molesta pero necesaria: Emmanuel Carballo

El tapatío, que murió hoy a los 84 años en la Ciudad de México, fue uno de los críticos literarioS más importantes del país.
Emmanuel Carballo.
Emmanuel Carballo. (conaculta.gob.mx)

Ciudad de México

"Soy una figura molesta pero necesaria. Mi papel se presta más a la censura que al elogio", afirmó en algún momento Emmanuel Carballo sobre su oficio de crítico literario, actividad en la que destacó como uno de los más importantes de México.

"Y es natural, el crítico es el aguafiestas, el villano de película del Oeste, el resentido, el amargado, el ogro y la bruja de los cuentos de niños, el viejo sucio que viola a la chica indefensa, el maniático, el doctor Jekyll y mister Hyde: en pocas palabras, el que exige a los demás que se arriesguen mientras él mira los toros desde la barrera", refería en su página de internet (www.emmanuelcarballo.com) el tapatío nacido el 2 de julio de 1929.

Carballo realizó estudios de derecho en la Universidad de Guadalajara, en cuyo Departamento de Letras fue profesor, investigador de tiempo completo y Maestro Emérito.

En Guadalajara fundó las revistas Ariel y Odiseo; mientras que en la Ciudad de México fundó, junto con Carlos Fuentes, la Revista Mexicana de Literatura; también fue becario del Centro Mexicano de Escritores y de El Colegio de México.

Como editor dio origen a la Editorial Diógenes y fue director literario de Empresas Editoriales, también formó parte del Sistema Nacional de Creadores y antes del Sistema Nacional de Investigadores y fue miembro del Consejo de la Crónica de la Ciudad de México.

Entre sus obras se encuentran El cuento mexicano del siglo XX (1964), Diccionario crítico de las letras mexicanas en el siglo XIX (2001), los dos primeros tomos de sus memorias: Ya nada es igual (2004) y Diario público 1966-1968 (2005) y Protagonistas de la literatura mexicana (1965) reeditada en varias ocasiones.