Elizabeth Ross: mujeres que cruzan océanos

Guía Visual.
Elizabeth Ross.
Elizabeth Ross. (Especial)

Ciudad de México

“El hilo rojo llega a ser eje y línea, una línea líquida que a la vez ata y desata, libera y une. Y habla”, explica la artista mexicana Elizabeth Ross, quien recientemente desarrolló in situ, durante una residencia en España, el proyecto ¿Y dónde están las mujeres? Para ella, como bien dice en su blog (http://elizabethrossmx.wordpress.com), se trataba de imaginar el porqué y el cómo de hurgar en la manera de representar esperanzas y deseos con cuatro imágenes. La instalación, que ha tenido muy buena recepción, incluyó fotografías y videos, como “Todas y las mariposas”, “Voy y vengo”, y el tráiler “Atadura de años”. La artista vive entre México y España.


Zapatos vacíos

La primera fotografía que vi me impactó especialmente porque retrata algo muy sencillo: unos zapatos femeninos, vacíos, en posición de caminar y avanzar. ¿Dónde anda su dueña? ¿Hacia dónde van esos zapatos? Duchamp, citado por Juan José Gurrola en los años noventa, aludía al significado sutil que puede haber detrás de unos guantes abandonados en una calle. Pero lo digo con mis propias palabras: de los objetos abandonados que algún día pertenecieron a alguien emana un algo importante, un algo que, si nos decidimos a “sentir” con atención, nos conducirá a las emociones probables de su antiguo dueño.

La migración es un tema importante para Ross, quizá porque lleva una especie de existencia nómada. Nos lo hace saber en su pequeña autobiografía: “Nacida en la Ciudad de México, con sangre astur, mexicana y náhuatl, Elizabeth Ross es escultora, fotógrafa, documentalista, escritora, traductora, activista, gestora cultural, diseñadora social, tejedora de encuentros, curadora y curandera. Su obra ha tocado puerto y base en calles, bosques, plazas, volcanes, museos, universidades y centros culturales mexicanos. En espacios cerrados, públicos y silvestres de Latinoamérica, Norteamérica, Europa, Turquía, Azerbaiján, China, Japón y Australia. Ha obtenido becas y residencias que tanto alientan y alimentan su ser y su arte y sabe que está aquí para recuperar la memoria”.


Memoria

Claro que la obra de Elizabeth Ross inquieta a esta cronista: la instalación efímera que comento ha querido “funcionar como concentración de deseos y esperanzas, visiones y certezas secretas”. Y no es poca cosa. Las citas elegidas para comentar, de alguna forma, este trabajo, son significativas. Por ejemplo, los versos de Maya Angelou: “Cómo encontrarle un hogar a mi alma,/ donde el agua no sea sed/ y el pan no sea piedra”. Por ejemplo, Gertrude Stein: “Es muy bueno tener raíces mientras puedas llevarlas contigo”. La propia Ross cuenta lo siguiente: “y las piedras de río arrastradas hasta la playa, lavadas por el mar, pulidas por las olas eternas del Mediterráneo me hablaron de pasado e historia, de peso y belleza, de aquí me quedo, libero y me voy”.

La residencia se realizó como parte de una beca otorgada por Plataformas, un programa que ha resultado muy estimulante para artistas de diversos países. Entre 1990 y 2003, la artista presenta constantemente exposiciones individuales en museos y galerías, pero ese mismo 2003 decide llevar su trabajo a la calle. La idea es interactuar directamente con el público por medio de instalaciones, acciones rituales y obra multimedia, además de intervenciones, como detalla en su blog: “Da a luz a Amadís y a Alonso, pero también a i d e n t i d a d e s, OutSider, eyeseverywhere/ojosportodoslados y MMX: artistas mexicanas en el 2010, proyectos colectivizados online. Dirige 5célula arte y comunidad AC y 3Multiverse, Asociación Europea para las Artes y Comunidades, con el fin de relacionar al arte con las calles, la memoria, el medio ambiente, el feminismo y la política”.

A partir de 2008 se concentró en el tema de las migraciones de las mujeres, tanto geográficas como emocionales, que es justamente de donde surge ¿Y dónde están las mujeres? En algún momento obtiene la beca del Sistema Nacional de Creadores Artísticos de México. Elizabeth Ross, ganadora de varios premios, escribe sobre “Voy y Vengo”, el trabajo sobre mujeres que migran, lo siguiente: “Interminable vaivén el de las mujeres. Cruzan océanos, lenguajes, códigos. Se hacen visibles ante los ojos ciegos”. Terminemos aquí para que ustedes puedan disfrutar su obra en la dirección electrónica arriba indicada.