El premio de dramaturgia joven se queda sin ganador

El jurado violó la convocatoria del certamen al seleccionar una obra que participaba en otro concurso; el error fue cometido dos veces.
Irma Caire Obregón.
Irma Caire Obregón. (Secretaría de Cultura)

México

Como cada año, este lunes 11 de julio debió ser entregado el Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo, convocado por el Centro Cultural Helénico (CCH) y dictaminado este año por un jurado integrado por Verónica Musalem, Ricardo Pérez Quit y Alejandro Ricaño. Pero no ocurrió.

Los integrantes del jurado habían seleccionado a José Manuel Hidalgo, por su obra By bye bird, como ganador del galardón, dotado con 120 mil pesos, la publicación de la obra en una antología de Tierra Adentro y una temporada del montaje en La Gruta. Sin embargo, el autor de la pieza, de 21 años de edad, renunció a él luego de que en el CCH se recibió una carta en la que se exigía la transparencia del proceso y se cuestionaba la selección hecha por el jurado, porque se consideraba que se violaban varias cláusulas de la convocatoria, en específico la que señalaba que quedarían “excluidos los trabajos que participan en otros concursos o estén en espera de dictamen”.

Alejandro Ricaño, quien se encuentra en Bogotá en este momento, explica en su página de Facebook: “Durante la primera dictaminación en la que elegimos a los cinco finalistas descubrimos que la obra de Manuel Hidalgo había sido seleccionada para ser leída en la Muestra Nacional de la Joven Dramaturgia que se llevará a cabo en la ciudad de Querétaro en días próximos; a poco más de dos meses de distancia por ese entonces. Situación de la que los jurados, cabe mencionar, no estaban obligados a estar al tanto”.

Añade que tras consultarlo con la directora del CCH, Irma Caire Obregón, y la representante de Tierra Adentro, presentes en la dictaminación, se decidió considerar entre las finalistas la obra de Hidalgo, pese a la cláusula mencionada, porque es práctica común inscribir una obra en varios concursos a la vez, y porque ninguno de los jurados conocía previamente la obra ni al autor, además de que la lectura dramatizada no se había realizado aún.

Y porque “fue una de las pocas obras —leímos 128 textos— en la que coincidimos los tres jurados —y sin duda la que nos había gustado más— y nos parecía una pena que perdiera la oportunidad de ganar el premio, con todo lo que conlleva, por la mala suerte de haber quedado seleccionado también para realizar una lectura dramatizada que no le iba a dar, por supuesto, el mismo impacto”.

Una vez que se desató la polémica, Hidalgo renunció al premio y el certamen fue cancelado… pero no definitivamente.

Resarcir el daño

Ricaño agrega: “Autores y firmantes tienen razón, violamos los estatutos de la convocatoria. Si lo hicimos con buenas o malas intenciones no importa. Procedimos mal. Y ahora corresponde hacernos responsables y tratar de resarcir el daño en la mayor medida posible”.

Como medida de última hora, el jurado y el CCH realizaron una segunda dictaminación para premiar a otro finalista, quien fue Alexis Casas por En la tierra de los corderos, la que también fue cuestionada porque ya había sido estrenada por un grupo escolar, lo que, señala Ricaño, “debido a lo inesperado de la situación era imposible saber”. Casas también renunció al premio.

La polémica crece en las redes sociales, donde también se dice que la directora del CCH, Irma Caire Obregón, no ha podido realizar adecuadamente su labor al frente de este centro, porque simultáneamente es directora del Programa Nacional de Animación Cultural. MILENIO solicitó una entrevista con ella, pero su departamento de prensa señaló que en este momento se encuentra de Comisión en Morelia, donde se realiza la cuarta audiencia pública para la Ley General de Cultura. Sin que nadie lo haya querido confirmar hasta el momento, se prevé que en poco tiempo se designé en una tercera ocasión un ganador de este premio.