MILENIO Televisión examina el estado actual del penacho

Estudio científico confirma que el traslado de la pieza azteca desde Austria es inviable.
La tocado está en esa nación europea desde el siglo XVI.
La tocado está en esa nación europea desde el siglo XVI. (AFP)

México

MILENIO Televisión transmitirá hoy el documental El penacho de Moctezuma, plumaria del México antiguo, de Jaime Kuri, en el que se demuestra que la pieza formada con plumas de quetzal e incrustaciones de oro y plata se encuentra en condiciones de extrema fragilidad y no soportaría un traslado a México.

El material fue transmitido ayer en Tv UNAM y confirma la tesis anterior (la inviabilidad del traslado) mediante un estudio de vibraciones.

A pesar del proceso de restauración al que fue sometido en 2012, el penacho de Moctezuma se quedará en aquella nación, toda vez que el traslado aéreo, marítimo o terrestre generaría daños irreversibles.

María Olvido Moreno, quien participó en el proceso de restauración, subrayó que una mínima vibración provocará que la pieza sufra daños irreparables.

“La conclusión es que, hoy por hoy, el penacho tiene una vida cómoda, pues en esa dinámica y nueva infraestructura museográfica las vibraciones a las que está sometido son nulas. Puede temblar o pasar el tren y se mueve la colección, pero no la pieza.

“El tema de las vibraciones es delicado por varias razones: la primera es que los bordes de los elementos metálicos, especialmente los discos en oro, son filosos e irregulares, de tal forma que al estar en vibración cortaría las plumas”, señaló la experta del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.

Otra de las razones para no mover la pieza son las 29 fracturas que presentan las varillas donde están colocadas las plumas de quetzal, pues al primer movimiento se caerían las barbas, comentó la especialista.

En el documental hay testimonios de varios especialistas en el periodo prehispánico, entre ellos el reconocido arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, además de que se revelan mitos acerca de esta pieza de gran belleza.

Entrevistada en 2013, María Olvido Moreno habló sobre la restauración del penacho: “Aunque el proyecto inicialmente estaba planteado para hacerse en un año, nunca imaginamos el universo tecnológico y la complejidad de la manufactura que tiene la pieza, por lo que el estudio del mismo tomó más de dos años y la restauración, seis meses”.

El penacho mide 1.80 por 1.30 centímetros en su posición actual. Sus dimensiones pueden variar un poco porque es “dinámico”. En su estado original fue flexible, se podía enrollar y era ligero, pero cambió con la restauración de fines del siglo XIX, explicó.

Entonces se documentó que tenía 450 plumas, pero en el siglo XX se reportaron 400, mientras que el estudio realizado entre 2010 y 2012 se contabilizaron 374, considerando las que se pueden enumerar por delante y cotejar por detrás.

“Todas las plumas verdes largas del quetzal macho son originales, así como las cafés y las rojas; las verdes cortas y las azules se incorporaron a finales del siglo XIX, porque en esas áreas había faltantes que se habían comido los insectos, de tal manera que la pluma azul es del pájaro Martín Pescador, pero por debajo están los rastros de la pluma de Cotinga”, argumentó la especialista.