El libro, la gran promesa

Editar en México ha tenido muchos significados distintos, en un país donde más del 60% de los libros son publicados por el gobierno o comprados por el mismo.
Cristóbal Pera, director general de Penguin Random House México.
Cristóbal Pera, director editorial de Penguin Random House México. (Especial)

Guadalajara

Uno está aquí por los libros en esta feria que los celebra, en esta profesión de editor, y en esta editorial, Penguin Random House Grupo Editorial. Y al decir libros invoco a los autores y los lectores a quienes tratamos de enlazar con la ayuda de los libreros, en una cadena donde el entusiasmo sigue siendo la mejor razón de ser.

Editar en México ha tenido muchos significados distintos, en un país donde más del 60% de los libros son publicados por el gobierno o comprados por el mismo, o donde por mucho tiempo grandes editoriales, dependientes de sus centros de decisión en España, se dedicaron a traer (o más bien les mandaban) saldos de ultramar. Estos son algunos de los lastres del pasado que van desapareciendo para dejar que el mundo editorial de interés general para librerías esté cambiando a pasos agigantados de un tiempo a esta parte. A esta modernización en curso (en formatos, modelos de distribución, relación con los autores, en el papel de los agentes, en la revolución digital, y otros muchos rubros) están contribuyendo tanto los grandes grupos como la profesionalidad y solidez de las editoriales independientes mexicanas. Pero el motivo que está empujando a las editoriales mexicanas a un protagonismo que nunca habían vivido como hoy es la caída de las ventas de la industria editorial en España cuando en México aumentan los lectores, y sobre todo los jóvenes lectores. En un país de 120 millones de habitantes con solo 1,200 puntos de venta de libros, el potencial de la industria del libro sigue siendo una gran promesa. Que el mayor crecimiento se dé en la franja juvenil nos deja la esperanza de que esos lectores sigan buscando en otros libros esa misma emoción de perderse en una historia, o el interés de enterarse de lo que pasa en su país y no siempre encuentran en los periódicos. Y ahí es donde reside nuestra responsabilidad como editores, la responsabilidad de encontrar, cuidar y promover a los autores y sus obras para que lleguen a la mayor cantidad de lectores posibles. En Penguin Random House, con 22 sellos que cubren casi todas las aventuras lectoras posibles, la independencia de los sellos es justamente una de las responsabilidades que nos tomamos muy en serio, respaldada por el gusto y la pasión de cada uno de los editores que trabajan para seleccionar un programa editorial donde los libros locales, contratados en México, son mayoría. Se dice que México es un país más abocado a la no ficción que a la ficción. La realidad es que los libros de actualidad política son uno de los grandes cauces donde el periodismo de este país vuelca su desencanto, su análisis, su investigación o su protesta y nuestro grupo editorial ha tenido en esta línea una de sus grandes señas de identidad. Como decía recientemente el gran periodista Juan Gossaín, “No importa cuántos te leen, importa cuántos te creen”.

Regreso a los lectores. La promesa de un futuro de crecientes lectores y librerías (y dispositivos electrónicos) que acompañen el futuro de México es un deseo que algunos calificarían de egoísta. Si nos va bien a los editores significa que los lectores mexicanos confían. Esperemos estar a la altura.

Director editorial de Penguin Random House México.