“Hay que apostarle a que la comunidad lectora crezca”

Para revivir la distribución oficial del Fondo de Cultura Económica de México, surge una nueva librería, El Astillero, que busca sumarse a las propuestas ciudadanas de rescatar Torreón.
La librería estará abierta al público desde el 15 de agosto.
La librería estará abierta al público desde el 15 de agosto. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

A partir del próximo viernes 15 de agosto, la Comarca Lagunera contará con una nueva librería que retomará la distribución oficial del Fondo de Cultura Económica, la cual desapareció hace casi tres años con el cierre de un negocio de esa naturaleza en el Teatro Isauro Martínez. Ahora ofrecerá editoriales independientes.

En entrevista para Milenio Laguna, Ruth Castro Parada, coordinadora del proyecto que forma parte de un plan integral de promoción a la lectura, habló acerca de que “El Astillero” le apuesta también al rescate de espacios públicos en el primer cuadro de la ciudad.

En ese sentido, en coordinación con el colectivo Moreleando, buscarán crear un paseo enfocado a los libros.

“Hay que apostarle a lo que fueron antes muchas de las librerías independientes, donde los dueños eran lectores y promotores de la lectura, centros de reunión. Hay que apostarle a que una comunidad lectora crezca”, aseveró.

Dicha iniciativa es también impulsada por Édgar González, Fernando de la Vara, Aleida Belem Salazar y Germán Cravioto, quienes han impulsado una editorial independiente (Amanuense) y un fanzine literario (Palabracadabra) con circulación en otros países.

La nueva tienda de libros ofrecerá talleres en materia de redacción, literatura y encuadernación. También les permitirá a los escritores laguneros comercializar sus obras.

Surge una librería con el respaldo del Fondo de Cultura Económica y con la apuesta a editoriales independientes, ¿cómo es abrir un lugar así en estos tiempos?

Se alude que es un negocio difícil. Sabemos que comprar un libro no es algo de primera necesidad, sin embargo para dedicarse a comercializarlos se necesita saberle mucho a la venta de las editoriales y los gustos de la gente.

Nosotros nos lanzamos porque sentimos que era el momento justo en que somos un equipo completo de lectores, promotores de lectura, escritores y editores. En el caso de las editoriales independientes, están en un muy buen momento porque tienen trabajo de muy buena calidad.

A pesar de que mucha gente cree que son pequeñas, le apuestan a buenos contenidos y sus materiales de diseño no le piden nada a ninguna empresa grande.

Desde hace casi tres años dejó de existir un centro autorizado para la distribución de los libros del Fondo de Cultura, esto con el argumento de que no era costeable la venta de libros, ¿creen que es rentable?

Claro que es rentable sino no estaríamos haciendo esto. Sin embargo, esto es un proyecto de promoción de la lectura o de trabajo alrededor de los libros que consta de tres partes: los servicios editoriales, los talleres o círculos de lectura (la comunidad lectora haciendo cosas) y la venta de los libros.

Las librerías que han surgido en los últimos años han optado por establecerse en plazas comerciales, sin embargo ustedes decidieron hacerlo en el primer cuadro de la ciudad, ¿por qué voltear a ver el centro de Torreón?

Decidimos sumarnos a este movimiento que tiene muchos actores y está enfocado en el centro de la ciudad, principalmente en la avenida Morelos. Nos gusta la parte de recuperar estos espacios que tienen bastante abandono económico y gubernamental.

También porque en un negocio como este es más fácil tener un punto de venta y hacer mucha promoción por Internet, pues algunas de las editoriales que vamos a tener son difíciles de conseguir incluso en librerías de México.

¿Qué editoriales son las que van a manejar?

Algunas que ya confirmaron su participación con nosotros son Sexto Piso, Astiberri, Capitán Swing, La Tumbona, Nórdica, Vaso Roto, Pensamiento Crítico, Diario Público, El Naranjo, Asistencia y Kriller71.

Y entre las básicas tenemos Editores Mexicanos Unidos y estamos acordando trabajar con algunas distribuidoras como Colofón (que maneja Anagrama, Axil, Ciruela y Acantilado), así como el grupo Planeta que absorbió a otras editoriales como Océano.

Mencionabas que este es un proyecto integral, ¿hacia dónde va enfocado todo esto? ¿un festival del libro?

Primero queremos consolidar este proyecto. Cuando lo esté en cuanto al público y por el lado económico pensaremos en traer escritores no solamente para que presenten libros, sino también para que impartan talleres. Esto último le hace mucha falta a la Comarca Lagunera porque no tenemos una Facultad de Letras.

Sin embargo, a corto plazo estuvimos platicando con las personas de Moreleando para crear ‘La calle de los libros’, es decir, un espacio en que varias personas puedan vender libros, ya sean de las librerías de usado o gente que tenga material en sus casas y quiere comercializarlos o intercambiarlos.

Está la creencia de que es difícil atraer editoriales independientes, ¿es cierto o falso?

Se tiene la idea de que es difícil, sin embargo es mucho más amable y afable que las editoriales grandes.

Las últimas te piden ordenar grandes cantidades para lograr un crédito con ellos, mientras que las independientes piden mucho menos y tienen una atención más personalizada.

Ustedes promueven otro servicio que es el rastreo y localización de ediciones agotadas, ¿cómo es esto?

Lo encuentras si conoces quienes los venden, que normalmente son librerías de usado y el  internet ha facilitado eso, porque hay redes de quienes comercializan ese tipo de ediciones.

Se habla de un trato más personal y cercano a la comunidad lagunera, en el caso de los escritores, ¿habría la apertura para que pudieran vender sus libros aquí?

Vamos estar recibiendo libros de escritores laguneros y también de autores en México o Latinoamérica, que de manera personal van a mandar sus obras.

Y van a estar a la venta con la condición de que entre un 20 y 25 por ciento de la ganancia sea para la librería.