El ICC muestra la férrea puerta falsa de Paul Nevin

el artista francés aseguró que desde hace casi diez años acariciaba la idea de volver a exponer en guadalajara junto con el destacado curador Carlos Ashida.
Es una retrospectiva de sus últimos 33 años de trabajo
Es una retrospectiva de sus últimos 33 años de trabajo (Enrique Vázquez)

Guadalajara

La escultura, contar historias y la creación de analogías, son algunas de la muchas cualidades de Paul Nevin, artista francés que arriba al Instituto Cultural Cabañas (ICC) tras tres intentos previos por realizar una magna exposición como La puerta falsa que se inaugura esta noche.


De acuerdo con el artista, fueron cerca de diez años los que estuvo acariciando la idea junto con su amigo Carlos Ashida,  el ex curador del ICC recién fallecido. Son 130 piezas que representan 33 años de trabajo artístico, las que podrán apreciar los asistentes, todas ellas distribuidas en seis salas bajo la curaduría de Mónica Ashida.

“A pesar de que el acero es “contundente, pesado, fuerte y podría parecer un poco frío, todas las esculturas de Paul tienen una carga afectiva y personal casi autobiográfica que hace cálido el trabajo y la muestra”, señaló la curadora durante el recorrido a medios que se hizo ayer por las seis salas. Respecto de este comentario el propio autor equiparó cada pieza con uno de sus  “parientes” por la carga de vivencias que tiene en su construcción. De hecho, en las salas, las piezas están interpuestas en el camino del espectador con la intención de que “en algún punto las esculturas estorbaran, es un poco esta sensación de estar entre personas, entre vivos, en un tumulto”, dijo la curadora.

Navin, nacido en Bayonna, Francia, creció entre España e Inglaterra y decidió también vivir un tiempo en Guadalajara hace cerca de 45 años, dijo que “como cuando sales a una fiesta, te tienes que bañar, te perfumas, te peinas, te vistes, escoges la ropa y todo eso. Las exposiciones son eso, sacas las piezas, las aceitas, las acicalas, decides quién va con quién, ellas dicen no, no quiero estar al lado de este cabrón y así. Es un diálogo de las piezas que a ti te vuelve a nutrir”.

Durante la conferencia de prensa Nevin rememoró la Guadalajara de 1970, en la que radicó y afianzó una parte de su trayectoria, una época en la que convivió con  figuras como la del arquitecto Ignacio Díaz Morales, comentó también que nunca vuelve a vivir en las ciudades en las que ya ha vivido.
“El dios en Guadalajara se ha vuelto el automóvil, ¿qué pasó con esa otra Guadalajara? Ayer fui a una fiesta a Valle Real donde los ricos ya no viven en casas bonitas en Hidalgo como antes, viven en vecindades carísimas donde para entrar casi te tienes que bajar el pantalón para mostrar que no llevas metralleta. Y no ves nada de lujo como antes en Hidalgo donde ahorita parece ser el centro del tatuaje. No hay que hablar mal de Guadalajara, pero estoy muy decepcionado con los arquitectos y con los que fabrican coches. Creo que una casa de Infonavit le pones árboles y se ve como un palacio”, dijo el artista.

La puerta falsa es el nombre de la obra más reciente que le da nombre a toda la colección, las razones son muchas, una de ellas se refiere al ejercicio recurrente que hace Nevin al comenzar una escultura. Según él, toma una placa y de repente le da una interpretación, para él semeja el portal en la cosmovisión egipcia que conducía a otra dimensión, la del mundo de los muertos y que funcionaba como tímpano para conectar con el plano de los vivos, por ejemplo.

Sobre sus creaciones explicó que “no son tanto esculturas, es un diario de mi vida. Cada escultura es un pariente desaparecido, muerto o que acaba de nacer y esta exposición, más que ser una exposición de cosas es un álbum familiar de mi vida”.

Así, cada pieza en la exposición tiene una historia qué contar como “Las tías” que hablan de la madre de Nevin y sus dos hermanas que recibieron la misión de no casarse entonces fueron como otras dos mamás para el francés que cada navidad recibía esos dos regalos extras o “Memoria” una pieza que tiene fundidos objetos que recibió tras la muerte de su madre.

En el caso de “La bailarina” el espectador puede apreciar “una gran pieza que debe sacudirse para que emane un escandaloso sonido como el de una reprenda materna”, según menciona a sabiendas de que el reglamento del ICC no permite al espectador tocar las piezas.

La exposición La puerta falsa, de Paul Nevin, reúne esculturas y acuarelas desde 1983 y se inaugura hoy a las 20:00 horas en el ICC. Entrada libre.