Llegó con fuerza el 'Big Bang' de Edgar Oceransky

El cantautor mexicano se presentó en el Teatro Nazas con un espectáculo con sonidos que llevaron a tiempos pasados, cuando hablar de amor era posible.
A otra época con Edgar Oceransky.
A otra época con Edgar Oceransky. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

El cantautor mexicano Edgar Oceransky, estuvo en el escenario del Teatro Nazas anoche y deleitó a los laguneros con su nueva producción, "El Big Bang".

Desde temprano comenzaron a llegar quienes compraron sus boletos para ver a este favorito de los románticos, citados a las 20:30 horas, aunque el cantante salió casi a las 21:30.

Primero aparecieron los integrantes de la llamada "Big Bang", una banda con sonidos que remiten a tiempos pasados, cuando hablar de amor era posible.

Dedicó el concierto a todos los hombres que tanto han sufrido por amor como él, ante la unánime queja femenina del público.

Y emocionados, los asistentes gritaban cada vez que se veía que por atrás pasaba alguien, que resultó ser un trabajador del Nazas que afinaba últimos detalles y a quien probablemente nunca le habían aplaudido tanto.

"Perdón es que llegamos tarde, por que estuvimos así de planchar ajeno ayer", dijo tras interpretar la primera canción de la noche, por fin Oceransky.

Vestido con traje oscuro, chaleco, corbata, sombrero y hasta zapatos de charol, arrancó una ovación al salir al escenario y arrancar los gritos de "te amo", de mujeres del público y hasta de un hombre que solo se animó a decir "yo también".

Así se fue dando una buena interacción con los asistentes y el cantane, que presentó al director, arreglista y demás, de la Big Bang, Bernardo Quezada.

Impecables en la ejecución, los músicos, cuatro metales, un teclado, un contrabajo y una batería, acompañaron en la velada al cantautor.

"Esta es una nueva aventura con tintes de locura que se nos ocurrió montar, para transportarnos a una época que no nos tocó vivir, pero que escuchamos y vivimos a través de los discos de nuestros padres y nuestros abuelos", dijo Oceransky.

Dedicó el concierto a todos los hombres que tanto han sufrido por amor como él, ante la unánime queja femenina del público.

El concierto duró aproximadamente hora y media, y si bien, los clásicos estuvieron presentes, así como canciones nuevas, interpretó covers como "Ni parientes somos", de los famosos Tigres del Norte, en otro ritmo.

Una silla, una botella de agua y el micrófono, fueron también parte del acompañamiento de Oceransky, que bailó en el escenario e hizo reflexiones sobre la vida y el amor.

Transcurrió de esta manera una noche anhelada por muchos laguneros, que sin lugar a dudas, también se vieron envueltos en el pasado de los ritmos que sonaron y de las letras que este cantante trajo consigo hasta Torreón, en su gira por todo el país.