Julianna Margulies: “Una mujer nunca debe sacrificar su independencia”

En plena sexta temporada, el teledrama The Good Wife se mantiene como uno de los más constantes y atractivos, mientras su protagonista principal lleva ya varios premios por un papel que, insiste, ...
Julianna Margulies, actriz en The Good Wife.
Julianna Margulies, actriz en The Good Wife. (CBS)

Ciudad de México

Carismática, bella y distinguida, Julianna Margulies (Nueva York, 1966) ha dejado ya atrás sus inicios como la enfermera Carol Hathaway en Sala de emergencias, serie en la que actuó durante seis años. Aunque tiene una carrera reconocida en escenarios teatrales y ha incursionado también en el cine, es en la pequeña pantalla donde ha alcanzado un éxito internacional como Alicia Florrick, la protagonista del melodrama político-legal producido por Ridley Scott The Good Wife, por el que ha obtenido dos premios Emmy y una notable cantidad de reconocimientos y nominaciones. En planea mitad de su sexta temporada, el teledrama reanudará transmisiones en América Latina este enero, y sobre el tema conversamos con ella.

¿Para ti, qué significa el término "buena esposa"?

Significa muchas cosas, aunque no siempre estuve de acuerdo con esos significados. Mi personaje no es mi modelo a seguir, al menos para mí, pues ella sigue los cánones de los años cincuenta y sesenta. Yo creo que hoy en día es fundamental que una mujer esté en continua conversación con su marido. Mantener la comunicación es la clave del éxito en un matrimonio. Y una mujer nunca debe sacrificar su independencia, aún si tiene una gran relación matrimonial o solo sentimental con su compañero.

¿Es verdad que querías casarte?

Es verdad, y mira cómo fui a caer (risas). Yo nunca quise casarme ni pensé en tener hijos. Me encantaba ser soltera y vivir en Nueva York, trabajar en teatro y ser una mujer libre. Fui a la Universidad Sarah Lawrence en la que estudiaron Yoko Ono y Barbara Walters. Pocos centros como este son capaces de educarte bajo este lema: "Soy mujer, escucha mi rugido" (risas). Pero conocí al hombre que hoy es mi marido, y padre de mi hijo Kieran, y me sorprendió la sencillez con que todo se resolvió. Nos encontramos en una relación excelente. Así que hay que tener cuidado con lo que no se desea, tanto como aquello que se desea.

¿Es fácil encarnar a una mujer como Alicia Florrick?

No. Interpretar a Alicia siempre ha sido un desafío. Soy totalmente opuesta a ella: como te dije, no me quería casar, jamás pensé que tendría hijos. Como ya había lidiado con el divorcio de mis padres, me daba miedo que llegara un día en que tuviera que esperar el cheque de mi ex esposo después de un divorcio. Además, yo soy judía y Alicia es protestante, por lo cual es una persona absolutamente reprimida, a mi modo de ver, o al menos así fue en los primeros capítulos, pero después vas descubriendo un cambio en ella y eso es un poco surrealista porque todavía me siento como si fuera la primera vez que la interpreto. Así que estoy un poco sorprendida de ver cómo hemos avanzado en la trama de esta serie. Todavía siento que estoy descubriendo cosas sobre mi papel. Estoy muy contenta de ser parte de esta serie que mantiene un aire tan fresco.

¿Es Alicia alguien con quien otras mujeres se pueden identificar?

Desde luego que sí. Muchas mujeres se sienten identificadas con ella por una gran variedad de razones. Ella se ha enfrentado a una serie de situaciones que la han puesto a prueba y trata de enfrentarlas lo mejor posible: la infidelidad de su marido, reincorporarse a la fuerza de trabajo, criar dos adolescentes, tener una suegra entrometida, enamorarse de nuevo... me gusta mucho el que el espectador pueda acompañar a estos personajes en el proceso de autodescubrimiento por el que transitan. La Alicia que hemos visto en las últimas temporadas de la serie es una mujer distinta a la de los primeros episodios, en los que escuchaba su propia voz por primera vez, aunque ya fuera una mujer de más de 40 años, que solo había sido ama de casa y madre de familia, hasta que el escándalo le estalla en la cara y tiene que cambiar el rumbo.

¿Qué retos enfrentas como actriz al ser la protagonista de la serie?

Sin duda es una gran responsabilidad. No imaginé nunca tener un rol protagónico en un programa como este, donde tengo una gran cantidad de texto legal que aprender cada día y donde estoy presente en todos los capítulos; antes era más fácil, porque ER era un ensamble y todos colaborábamos y aunque aquí también existe esa estructura, el serial gira en torno a las dos vidas de Alicia, la personal y la profesional y cómo hace malabares para poder controlar ambas. Es algo bastante más complejo de lo que se ve en pantalla, créeme.

¿Tú has logrado ese delicado equilibrio entre tu propia vida personal y profesional?

¡Quisiera! (risas) La verdad, me cuesta bastante encontrar un equilibrio entre mi trabajo y mi familia. Tengo días buenos y malos. Estoy aprendiendo a controlar mi compulsión de querer que todo esté siempre perfecto en todos los aspectos. Muchas veces me tengo que ir temprano a grabar y, cuando regreso a casa, me siento mal por no haber atendido en su desayuno a mi hijo, o no haberle dado su baño, o revisado su tarea del kindergarten. En esos momentos deseo tener total control de las cosas, pero a la vez tengo que aceptar que no puede ser así. Hay que aprender a relajarse y aceptar que no se puede estar en todo. Y delegar. En tu pareja, por ejemplo. Y mi marido en ese aspecto es maravilloso. Aunque trabaja también, mucho, siempre está ahí para darme una mano y apoyar en todo.

¿Cómo ha evolucionado la relación de Alicia con su entorno laboral y personal en esta sexta temporada?

Creo que pasamos por un punto sin retorno, para hacer crecer a todos los personajes, no solo Alicia, sino también Diane, Cary, Kalinda, Eli Gold, el propio Peter. Sobre la pérdida de Will (Josh Charles), fue muy duro, pero era un paso lógico. El público estaba un poco resentido con Alicia y la relación que tenía con Will, algunas personas lo odiaban. Querían que ella estuviera de nuevo con su marido (Peter). Sin embargo, al avanzar la relación, comenzaron a ser capaces de ver a Will como un ser humano y no solo como un recurso romántico. Cuando él desaparece, es un gran golpe para todos, y en especial para Alicia. ¿Qué va a suceder? No sé. En realidad ni yo sé qué es lo que va a suceder.

Además, eres productora de la serie y de otros proyectos

Ah, eso sucedió porque me interesaba probar suerte como productora. Llegas a una cierta edad en la que tienes que generar tu propio trabajo, cuando eres actriz. Así que me di a la tarea de aplicar todo lo aprendido en estos años. Además, disfruto buscar nuevos materiales y soy una lectora ávid. Tengo la suerte de conocer a alguien que consigue libros antes de que se publiquen, por lo que me estoy divirtiendo mucho no solo pensando en proyectos que me puedan servir como actriz, sino también como productora, creando proyectos para otras actrices. Para mí es algo nuevo y muy interesante.

Los premios te han puesto en la cima...

Bueno, todo depende de lo que una misma considere como "estar en la cima". Los premios y reconocimientos son maravillosos, pero hay más para mí en el mundo, que eso. Mira, para mí, estar así, lo que se dice hasta arriba de todo, es poder continuar en el mundo de la actuación cuanto tenga 100 años, ya sea en Broadway o con un público de 10 personas, creo que eso es lo mejor para mí. Estar en la cima es sentirte realizada y eso solo lo puedes buscar tú.