Juana Molina, cantautora argentina: “Gran confusión musical entre los jóvenes”

Con 25 años de experiencia en el medio artístico, ya que se inició como actriz aunque no le gusta utilizar el término, esta mujer es una de las principales expositoras de la música alternativa e ...
Juana Molina
Juana Molina (Marcelo/Setton)

Ciudad de México

En fechas recientes, David Byrne invitó a Juana Molina (Buenos Aires, 1962) para abrir sus conciertos, pues su propuesta es única y creativa. Ha sido descrita por medios y revistas especializadas en música contemporánea como una artista con un espíritu creativo difícil de igualar.

Cuando se abre la puerta para encontrar a la artista de cabello rubio —que está en México para participar en el Segundo Festival de las Luces—, se aprecia a una sencilla mujer, vestida con ropa deportiva, que intenta luchar contra el tiempo y desea terminarse una simple quesadilla.

"No he podido sentarme a comer por todo el trabajo que he tenido", expresa mientras toma asiento en un sofá azul. Atrás se alcanza a ver la maleta, todavía con el asa extendida, muestra de que nadie la había acomodado. Pero las contradicciones (como la quesadilla) son parte de la realidad inexplicable de Juana. Una mujer que vive dentro de sus sueños musicales y sostendrá la mitad de la quesadilla durante los 20 minutos que habló al micrófono de Dominical MILENIO.

¿Es un reto interpretar música alternativa?

No cabe la opción de difícil o fácil, porque no hay otra opción (para realizar música). Esa es la única opción, y no queda más que hacerlo. Hacerlo y ver qué pasa. En mi caso, no tengo ningún motivo ulterior, no pretendo lograr otra cosa. Si me va bien, si me va mal, es algo que no depende de mí.

Llevas 25 años entre actriz y música. Comenzaste como actriz.

En realidad fue un salto de ida y vuelta. Yo comencé a componer y a tocar la guitarra a los seis, pues mi papá me enseñó. No hay registro de esas cosas, salvo un casete que debe estar por ahí. Tocaba en mi cuarto, con mi hermana que tocaba el arpa. Y era todo muy personal. Pero se desdibujó entre los 14 y 17. Lo hacíamos solamente por pasar la tarde.

¿Cómo diste ese "salto", de una figura estéticamente perfecta, a una imagen diferente como cantautora?

Cuando decidí que quería dedicarme a la música tenía también que pagar la renta de mi departamento. Así que pensé en un trabajo que pagara bien y trabajara poco. Yo tenía la facilidad de poder actuar personajes. Yo tenía un video casero con algunos personajes, un demo. Con ese video entro a la carrera de la actuación para poder pagar la música. Mi carrera como actriz fue tan meteórica que se fue desdibujando el aspecto musical. Pero siete años después, pasando mis 30, cuando me percaté de lo que estaba pasando, me cuestioné qué estaba haciendo... ¡había caído en mi propia trampa! Porque yo estaba acorazada detrás de los personajes que interpretaba.

¿Ya no te provoca nervio salir al escenario? Hubo un tiempo en que solamente podías tocar música frente de tu hermana.

No tanto, porque lo más importante es emitir la voz, aunque no sea tu propia composición.

Escuchar tu música, transporta a...

Un paisaje... puede ser que haya algo de onírico. Aunque te confesaré que me parece que hay más elementos de sueños en los discos anteriores que en éste. Es como un tobogán... una sensación agradable que me es difícil.

¿Adónde se transportan tus acordes?

Mi música sale directo de mí y va a no sé dónde. No tengo pretensiones de destino final.

¿Qué te gustaría que tus composiciones hicieran sentir a los demás?

Que viajaran en su mente. Es lo más grande que me pueda pasar a mí, que te pierdas, que la música te logre colocar en un estado mental en el que te sumerges. En el que cuando finaliza la canción, es como despertarse de golpe.

¿Qué opinas de la música actual?

No opino.

Algún artista que te agrade...

Henry Parsel, Ravel, Schubert.

Hay una fuerza juvenil importante en Latinoamérica. ¿Qué les podrías decir a los que desean experimentar con la música alternativa, pero tienen miedo a no poder sobrevivir de esta actividad?

No se puede pretender vivir de algo que no se sabe hacer. Es importante escuchar la voz de cada uno, y saber qué es lo que "vibra" en cada uno. Como que ahora está de moda ser músico y somos una plaga...

Hay una gran confusión en la juventud. Con las redes sociales hay una necesidad imperiosa de ser conocido, pero para qué deseas ser famoso si no sabes qué decir, algo que te convenza y te haga feliz ante tu público.

Al despedirse de la reportera, Juana Molina termina de dos bocados, la fritura con queso que mantuvo en su mano derecha durante toda la entrevista. Se ha recostado sobre el sillón alargado y sin quejarse, cierra un momento los ojos para descansar.