Celebran al libro en la explanada de Bellas Artes

Con talleres y espectáculos en torno a la vida y obra de William Shakespeare, Miguel de Cervantes, Juan Rulfo y Elena Garro, festejaron el Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor.
Decenas de personas se dieron cita en la explanada del Palacio de Bellas Artes.
Decenas de personas se dieron cita en la explanada del Palacio de Bellas Artes. (Jesús Alejo)

Ciudad de México

Con el reconocimiento de la importancia del libro y la lectura para nuestro tiempo comenzó la celebración por el Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor en el Palacio de Bellas Artes, donde se desarrollaron talleres y espectáculos en torno a la vida y la obra de William Shakespeare, Miguel de Cervantes, Juan Rulfo y Elena Garro.

En la ceremonia oficial, Marina Núñez Bespalova, directora general de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, resaltó la trascendencia del libro como una de las maneras más antiguas que el hombre ha encontrado para comunicarse, “para expresarse y para hacer comunidad: es un derecho y es casi una manera de ser humano”.

“Leer es una de las necesidades básicas que tiene el hombre: leer por distintos motivos, pero tener la posibilidad de hacerlo, es algo plenamente humano; este Día Internacional del Libro y el Derecho de Autor es un buen pretexto para que recordemos que tenemos este instrumento llamado libro al alcance, que es una de las posibilidades que tenemos para abrir otras tantas puertas, no importa si es un libro impreso, si es libro electrónico o si es una revista, el formato prácticamente es lo de menos.”

Una fiesta en torno al libro que, poco a poco, logró llenar la explanada del Palacio de Bellas Artes, donde estaban colocadas sendas carpas: en una se dieron los espectáculos, las reinterpretaciones de las obras de Shakespeare, Cervantes, Rulfo y Garro, mientras en otra estaba montada una pequeña sala de lectura, junto a una mesas en las que se desarrollaban distintos talleres.

En un día bastante nublado, con la amenaza de lluvia de manera constante, El Quijote, Sancho Panza, Dulcinea, el mismísimo Pedro Páramo o Hamlet, compartían sus vidas en distintos rincones de la explanada de Bellas Artes, gracias a un programa organizado por la Secretaría de Cultura, que en esta ocasión extendió sus actividades al Centro Cultural Elena Garro, el Faro de Oriente y el Panteón de San Fernando.

Una ceremonia en la que también estuvieron presentes el director general de la Red de Librerías Educal, Gerardo Jaramillo, y de Manuel Guerra, director del Instituto Nacional del Derecho de Autor, y José María Espinasa, director del Museo de la Ciudad de México, en representación de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, quien por cierto señaló que la celebración es una de esas iniciativas que no parece tener defecto: “todo es virtud, porque celebrar al libro es subrayar la condición de don, de regalo, de entrega al otro que tiene la palabra y la literatura”.

“Leer es hoy para nosotros, habitantes del Siglo 21, si bien una costumbre no tan frecuente como quisiéramos, sí un acto cotidiano que resulta insustituible y necesario.”

Para el acto oficial, el secretario de Cultura del Gobierno Federal, Rafael Tovar y de Teresa –quien se encontraba en España en la ceremonia de entrega del Premio Cervantes a Fernando del Paso-, dejó un mensaje videograbado en el que destacó que el Día del Libro nos recuerda la importancia de su lectura, cómo puede cambiar o enriquecer nuestras vidas, “cómo nos puede dar nuevos mundos, cómo nos ayuda a soñar, cómo nos ayuda a identificarnos con otros”.

“El libro es insustituible, sea en su versión impresa o en digital, pero en cualquier forma la palabra es una necesidad para imaginar historias o simplemente transmitirnos información.”

Un festejo cuyo fin se dará en un espacio un tanto diferente: el Panteón de San Fernando, a través de una lectura abierta de Pedro Páramo, pero también de la aparición de entre las tumbas de Elena Garro, Juan Rulfo, Miguel de Cervantes y William Shakespeare, por medio de un grupo de narradores caracterizados.