Destacan su compromiso social

Escritores, artistas y amigos lo reconocen como un extraordinario creador y como un hombre íntegro que deja un importante legado.
“Juan ejerce el oficio de la poesía día y noche, con dolor, con amor...”, dijo Hugo Gutiérrez Vega (izq.).
“Juan ejerce el oficio de la poesía día y noche, con dolor, con amor...”, dijo Hugo Gutiérrez Vega (izq.). (Claudia Guadarrama)

México

Alguna vez dijo que nunca se iría de México, que él no estaba exiliado aquí, sino que había decidido quedarse hasta el último momento. Lo cumplió: la muerte de Juan Gelman, quien obtuvo los principales reconocimientos literarios en lengua hispana —hay quien dice que solo le faltó el Nobel de Literatura— deja una honda huella entre amigos y lectores.

Cuando Gelman recibió la Medalla Bellas Artes en el año 2012, el poeta Hugo Gutiérrez Vega había hecho a un lado la amistad por unos momentos para hablar como lector y señalar que su poesía estaba llena de preguntas y de admiraciones, de una poesía al tiempo reflexiva y lúdica.

“Juan ejerce el oficio de la poesía día y noche, con dolor, con amor, bajo la lluvia y en la catástrofe. Lo hace obligado por el dolor del mundo y por las separaciones, pero también por los besos del encuentro. Por eso trabaja con palabras que son como sangre. Su ars poética llega a un extremo solidario que supera las limitaciones del individualismo cerrado”, aseguró en aquel momento.

De acuerdo con el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, con la muerte de Juan Gelman parte uno de los grandes poetas latinoamericanos: argentino de nacimiento, pero mexicano de alma, quien tuvo un gran compromiso social e incluso participó en luchas sociales en su juventud.

“Es, sin duda alguna, parte fundamental de la palabra poética en castellano del siglo XX. Su legado se corresponde con su estatura internacional y universal, es una figura reconocida en todo el mundo que obtuvo importantes galardones”, dijo el funcionario a MILENIO.

Para el poeta Marco Antonio Campos, Gelman le dio un nuevo lenguaje, un nuevo tono a la poesía en lengua española, incluso creó eso que la crítica llamaba “los gelmanismos”: esas rupturas de palabras, de frases que daban nuevas connotaciones a la poesía.

“Como fue un ser humano excepcional, me privilegió mucho con el trato de hermano, siempre fue conmigo muy respetuoso. Fue multipremiado y nunca perdió la sencillez habitual. Él estaba escribiendo sus recuerdos biográficos en prosa y lo estaba haciendo extraordinariamente bien, me los enviaba, y yo lo animaba: ‘Juan esto es lo que te hacía falta, y qué bueno que sea como un rompecabezas, después se irá armando para que salga el libro’. Lamentablemente eso se frenó; eran recuerdos de su vida, que eran importantes como los recuerdos de su padre o de cuando estuvo en el Partido Comunista.”

La noticia de la partida de Juan Gelman, Eduardo Langagne la recibió como una pérdida dolorosa, más allá de que se cuente con su obra y la posibilidad de rendirle el mejor homenaje: leerlo.

“Es muy amplio su legado; afortunadamente para nosotros Gelman desarrolló una poesía basada en las tradiciones latinoamericanas con las consecuentes rupturas: una poesía, como él mismo dice en algún momento, sustentada en una poesía seca y dura, no porque sea pobre, sino para no contribuir a la riqueza oficial. Ese tipo de citas de Gelman nos hacen ver esa condición de reunir tradición y contemplar las vanguardias y romper cuando era necesario. Y creo que nos enseñó justamente ese gran valor de una poesía latinoamericana que ofrece para el mundo de nuestro idioma incluso influencias.”

El cineasta argentino Jorge Denti, íntimo amigo de Juan Gelman, dijo estar muy triste por el fallecimiento del “más grande poeta de nuestra lengua. Además, fue uno de los seres más extraordinarios que conocí. Más allá de los calificativos, fue un hombre sencillo y tierno”.

Por su parte, Vicente Quirarte se refirió a Gelman como un gran escritor: “Creo que un poeta se mide por la juventud de su obra, y cuando digo juventud me refiero a la renovación constante de su obra. Juan siempre se renovó. Supo o sabe, es muy difícil hablar en pasado o presente, combinar la tradición y la modernidad. Hay pocos que tienen un discurso moderno y estremecedor al mismo tiempo”.

Ya otro escritor que se adelantó, Carlos Monsiváis, había resumido la importancia de la obra de Gelman, a la que definió como “un ir y venir entre las atmósferas de todos los días y la reflexión sobre la escritura poética, la pesadumbre de la patria perdida, de los seres amados destruidos por la dictadura, de la revolución que no llegó, del exilio que se compensa de un modo sustancial por los nuevos arraigos, de la composición de circunstancias”, según escribió el cronista en el volumen Otro mundo, antología del poeta.