Gracias al telescopio Kepler, hallan mil 284 exoplanetas

El hallazgo de la NASA duplica el número de esos cuerpos espaciales, lo que “da esperanzas de que en algún lugar podamos descubrir otra Tierra”, señala experta.
Los astrónomos calculan que 550 de los encontrados pueden ser rocosos y nueve tienen potencial de albergar vida.
Los astrónomos calculan que 550 de los encontrados pueden ser rocosos y nueve tienen potencial de albergar vida. (EFE)

Miami

La NASA anunció ayer que descubrió mil 284 nuevos planetas fuera del sistema solar gracias al telescopio espacial Kepler, un hallazgo que duplica el número de esos cuerpos descubiertos y confirmados en el espacio exterior.

“Esto nos da esperanzas de que en algún lugar allí afuera, alrededor de una estrella similar a nuestro sol, podamos eventualmente descubrir otra Tierra”, señaló Ellen Stofan, científica jefa de la sede de la NASA en la ciudad de Washington.

Los astrónomos tienen 99 por ciento de certeza de que estos mil 284 cuerpos son planetas y no otra clase de objeto celeste. El telescopio además confirmó otros mil 327 candidatos a la categoría que requieren análisis adicionales para confirmar qué tipo de objeto son.

El catálogo

“De los alrededor de 5 mil candidatos a exoplanetas encontrados hasta ahora, más de 3 mil 200 han sido confirmados y 2 mil 325 de ellos fueron descubiertos por Kepler”, destacó la agencia espacial estadunidense en un comunicado.

Entre los mil 284 planetas encontrados, aproximadamente 550 pueden ser rocosos como la Tierra, de acuerdo con sus dimensiones, agregó la agencia.

“Nueve de ellos orbitan en zonas habitables, que es la distancia alrededor de una estrella donde giran planetas que pueden tener temperaturas superficiales que permiten almacenar agua en estado líquido”, explicaron los expertos.

Con estos nueve exoplanetas, son ya 21 que, de acuerdo con lo que se sabe en la actualidad, están girando en la zona habitable de sus estrellas y tienen el potencial de albergar vida; sin embargo, Kepler realiza una “misión estadística”, acotaron los científicos de la NASA.

Eso significa que el telescopio no está diseñado para ahondar en las condiciones geológicas de los planetas que se han encontrado en zonas habitables.

De acuerdo con la NASA, incluso los telescopios espaciales más avanzados construidos hasta el momento, entre ellos el James Webb, pueden no ser capaces de ofrecer más información sobre el tipo de vida que pueda existir en alguno de estos cuerpos.

“Antes del lanzamiento de Kepler no sabíamos si los exoplanetas eran escasos o abundantes y ahora parece que podría haber más planetas que estrellas”, opinó Paul Hertz, director de la división de astrofísica de la NASA.

“Estas informaciones guiarán las futuras misiones para saber si estamos solos o no en el Universo”, aseguró el especialista.

Método y misión

El último hallazgo de planetas fue confirmado por un nuevo método estadístico, en lugar del proceso de observación de uno por uno utilizado anteriormente.

Este método de análisis estadístico puede aplicarse a muchos candidatos a planetas al mismo tiempo, explicó Timothy Morton, investigador asociado en la Universidad de Princeton y autor principal de un artículo que describe los hallazgos en la revista especializada The Astrophysical Journal.

El observatorio espacial no tripulado Kepler, que fue lanzado en 2009, ha escaneado 150 mil estrellas en busca de señales de cuerpos orbitales, particularmente de aquellos que se encuentran en zonas habitables.

Kepler sobrevivió a una emergencia el mes pasado, cuando algún tipo de “evento transitorio (...) desencadenó un aluvión de falsas alarmas que saturó el sistema”, explicó la  NASA.

El telescopio espacial sufrió otra crisis en 2013, esa vez relacionada con un problema con las ruedas de reacción, un tipo de propulsores utilizado en vehículos espaciales para cambiar su posición angular.

La  NASA reparó el telescopio a distancia y lo puso en una nueva misión llamada K2, para estudiar supernovas, cúmulos de estrellas y galaxias lejanas.

La falla más reciente, de la que la NASA dijo que dejó a la nave espacial en un “estado de coma intensivo”, fue descubierta el 8 de abril de este año.

Los ingenieros desde la Tierra pudieron rescatarlo y restaurar su capacidad de recopilar información el 22 de abril.