Desarticuló el Papa a la curia “inteligentemente”: Larraquy

Presenta el libro "Recen por él", que toca temas polémicos del Vaticano.
Investigó los hechos que originaron la renuncia de Benedictto XVI.
Investigó los hechos que originaron la renuncia de Benedictto XVI. (Nelly Salas)

México

El papa Francisco “inteligentemente desarticuló a la curia romana” y se blindó con algunos cardenales para iniciar una reforma interior y a un año de su pontificado ha dado muestras de ser un hombre “revolucionario” que llega a “cubrir el vacío político que dejó Benedicto XVI”, destacó el escritor Marcelo Larraquy, quien consideró que el reto mayor del pontífice será “el evitar guerras”.

Autor del libro Recen por él. La historia jamás contada del hombre que desafía los secretos del Vaticano, editorial Random House, destacó en entrevista para MILENIO que Jorge Mario Bergoglio “no es un Papa que empezó dormido en la sede apostólica, pero sí sorprendió con su honestidad y dinamismo que puso en primer plano”.

Detalló que desde un inicio Francisco delineó cual era la salida de la crisis de la Iglesia: “Ir a las periferias, no solo las geográficas, también las existenciales, porque cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar, deviene autorreferencial y entonces se enferma”.

Larraquy investigó en Italia los hechos de corrupción que aceleraron la renuncia de Benedicto XVI y la lucha que se desató al interior de la sede apostólica, además del pasado político de Jorge Mario Bergoglio en Argentina.

En su primer año de pontificado el primer Papa latinoamericano, dijo, ha realizado acciones políticas, sociales y pastorales para consolidar “un poder político” que ha sido reconocido por los líderes mundiales.

Marcelo Larraquy reconoció que Bergoglio tocó fibras sensibles en materia económica, pero sostuvo que el mayor capital económico del Vaticano “es refundar la credibilidad, potencial que deja más que las donaciones que se pueden perder”.

Con las acciones que ha realizado Francisco en materia económica consideró que la sede papal puede perder donativos sospechosos que sostenían a universidades católicas, cuentas que fueron cerradas porque no se sabía de dónde provenía el dinero.

Señaló que perder dinero “podría ser una preocupación para un obispo o un cardenal, pero un Papa que conduce la Iglesia no puede recibir dinero negro y después distribuirlo para obras de caridad. “Eso lo tuvo claro”.

En Argentina, comentó, cuando Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires no tenía apego al dinero y esta actitud “deja mal parados a cardenales de la vieja guardia que usan Mercedes Benz o se hospedan solo en hoteles cinco estrellas, que están ligados a la acción del gobierno, gozan de privilegios, pero están alejados de las parroquias”.

Francisco “es un Papa de experiencia en la política y en el gobierno. Es un pontífice que ha ganado y perdido muchas batallas” y será “un Papa que va a dejar un legado como promotor del cambio, porque lo iniciado por él es irreversible”, consideró Marcelo Larraquy.