Derecho al delirio

Pulso alterado, el de los animadores encargados de poner al rojo vivo al fiambre, manteniendo “en valor” lo periclitado.
Melecio Galván. "Paloma o águila". 1980.
Melecio Galván. "Paloma o águila". 1980. (Especial)

México

Quienes por la noche del viernes pasado hayan consultado en la Wikipedia el artículo correspondiente al lema “pulso” habrán descubierto que “para algunos valdivianos pulso es un joven [de nombre tal] que juega con los sentimientos de las mujeres y dice tener muchas relaciones amorosas con ellas con el fin de ocultar su homosexualidad. Está podrido en gonorrea de tanto chuparle el pico a Claudiwís.”

De vida corta (tres horas y media), esta intervención lexicográfico-grafitera acusa capacidad de sorprender, así como un contenido semántico connotativo de aceleración cardíaca. ¿Deseo, rabia, celos, venganza, pequeña transgresión? Si pasara a las salas de arte contemporáneo, se diría que “cuestiona los límites entre lo público y lo privado”; que “descentra el proyecto enciclopedista de razón y progreso”. Respecto del adicto a Claudiwís y a su pico purulento, se señalaría su carácter de víctima del capitalismo, puntualizando que su “cuerpo fallido” y su “urgencia de inscribirse dentro de las políticas del éxtasis” nos ofrecen una “forma distinta de intervención politizada”.

Por su parte, Guillermo Santamarina, en ejercicio de su “derecho a vivir exaltado y en mutación permanente, bajo los efectos de una fiebre eufórica y destructiva”, realizó a la hora estipulada una reposición del arrebato que ya le había dado en 2006: escabechina de acetatos, no todos grabaciones de roqueros que desde los 50 destruyen sus instrumentos. El domingo hubo misa de parida.

Pulso alterado, el de los animadores encargados de poner al rojo vivo al fiambre, manteniendo “en valor” lo periclitado. Sobreviven a la hiperventilación aquellas obras que con agudeza aprovechan sus medios: transcodificación irónica de Mónica Mayer; montaje plástico y fuerza histriónica de Nicolayevsky; sombrío simbolismo mecatrónico de Palma Rodríguez.

A la pregunta por el patrocinio de los violentos, responde el funcionario capitalino: (póngase “sic” donde corresponda): “es un tema que por supuesto tiene que apresurar la revisión; tiene que realizarse cómo la gravedad de la tipicidad que se da es la que también requiere de la actuación de la propia procuraduría.” Manotones de ahogado, delirio del interpelado, acceso de pánico con desvío de glucosa del cerebro a los músculos mayores. Signo y aviso de la represión que ya se venía plasmando en el dibujo a tinta de Melecio Galván, antes de cobrarle la vida al dibujante.

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Pulso Alterado. MUAC. Hasta el 12 de enero de 2014.