Dejó minería herencia cultural, industrial y arquitectónica

La Comarca Minera hidalguense fue una de las principales productoras de plata y oro en México.
La casa del empresario Francisco Rule, quien fuera minero inglés, hoy es sede de la Presidencia Municipal de Pachuca y es conocida como Casa Rule.
La casa del empresario Francisco Rule, quien fuera minero inglés, hoy es sede de la Presidencia Municipal de Pachuca y es conocida como Casa Rule. (Arturo González)

Pachuca

La estancia de los ingleses en Pachuca y Real del Monte fue un fracaso financiero, pues las ganancias fueron menores que los costos, además de perderse grandes cantidades de bosque al utilizar su madera para alimentar las calderas de las máquinas de vapor; sin embargo, sus aportaciones culturales, industriales, arquitectónicas a la historia minera regional son muy valiosas, evoca el doctor investigador del Instituto de Artes (IDA), Arturo Vergara Hernández, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

La Comarca Minera hidalguense fue junto con Taxco, Guanajuato y Zacatecas, una de las principales productoras de plata y oro, recuerda. Entre 1824 y 1849, los ingleses de la Compañía de Caballeros Aventureros de las minas de Pachuca y Real del Monte se llevaron plata del estado; a cambio introdujeron la industria en la minería regional que antes, durante el periodo español, se basaba en el trabajo humano y la tracción animal.

La eficacia mecánica de la máquina de vapor marcó una diferencia tecnológica enorme, aunque extensas porciones de bosque se perdieron por la tala inmoderada que alimentó las calderas de las máquinas de vapor y para obtener los ademes que sostenían los techos de las minas.

 En el aspecto cultural, el investigador refiere que acostumbraban a almorzar una especie de empanada de harina de trigo rellena de carne, papa y especias; que, por estar cocida al horno, podía mantenerse en condiciones higiénicas por cierto tiempo. El Cornish pasty (paste) hoy es uno de los platillos típicos de la comarca minera, “aunque sus ingredientes se han diversificado mucho, al adaptarse a los gustos e idiosincrasia local”.

 Agrega que los ingleses trajeron el protestantismo a un país que durante 300 años fue obligadamente católico. De manera clandestina primero, y abiertamente después, los británicos realizaban ceremonias de culto metodista en sus templos, siendo el de la calle de Allende uno de los más representativos.

El declive: 1849

Sin embargo, cuando en 1849 la empresa británica finiquitó sus operaciones al declararse en quiebra, pues las ganancias no pudieron superar a la inversión, algunos decidieron quedarse definitivamente en México, iniciando un mestizaje biológico y cultural que se manifiesta actualmente en los apellidos y rasgos anatómicos de muchas familias de Pachuca, Real del Monte y otros pueblos de la región: Straffon, Oliver, Noble, Rule, Ludlow y muchos más se quedaron a trabajar como empleados de la ahora compañía mexicana.

Progreso empresarial

Algunos mineros progresaron y pasaron de empleados a empresarios, siendo el caso de Francisco Rule de los más conocidos. Su casa en la calle de Morelos (actualmente la Presidencia Municipal de Pachuca) y su descendencia están allí para atestiguarlo.

Cuna del futbol

Los mineros practicaban en sus días de descanso futbol. Los primeros partidos se realizaron a fines de la década de 1830 en los patios de las haciendas y minas, especialmente la mina de Dolores; lo que constituye su primer antecedente en la región y en el país.

Eran ingleses, técnicos mineros de la Compañía Caballeros Aventureros, quienes llegaron el 11 de julio de 1824 a Real del Monte en donde, además de explotar sus minerales, sembraron la semilla del balompié que germinó en nuestro país.

Los primeros partidos se jugaron con balones improvisados de cuero. Jugaban todos aquellos que fueran súbditos de la corona inglesa. Los mexicanos, por sus largas jornadas laborales y tener huaraches endebles para patear balones de cuero, fueron marginados.

En la arquitectura, algunos de las más representativas herencias son el panteón inglés en Real del Monte, “que con sus lápidas verticales y aire nostálgico nos transportan a otra dimensión del tiempo y el espacio”, define. La mina Dificultad, actualmente es un museo. Las instalaciones del Instituto de Artes de la UAEH y la actual galería de arte de la Universidad, son también un legado inglés.