¡Déjense ahí! Los riesgos ante el abuso del "porno"

El abuso en el consumo de material erótico entre varones afecta la excitación y, por tanto, la erección en una relación real, según expertas que participaron en un foro en Cancún.
Especialistas detectan nueva causa de la disfunción eréctil.
Especialistas detectan nueva causa de la disfunción eréctil. (Moisés Butze)

Cancún

Los excesos en el consumo de pornografía que hay actualmente han causado que las personas se enfrenten a un problema de salud que puede considerarse un nuevo tipo de disfunción eréctil: se han reportado casos en los cuales los hombres jóvenes presentan dificultades que les impiden mantener relaciones sexuales, ya que se les dificulta excitarse y, por lo tanto, tener erecciones.

Hay casos en que los jóvenes “ven tanta pornografía (de diversos tipos, por ejemplo de animales y orgías, entre otros) que cuando ven a una persona desnuda de carne y hueso no les excita lo suficiente. No hay manera de que su cerebro les mande un mensaje de excitación a sus genitales. Estos casos en jóvenes es cada vez mayor”, dijo la sexóloga Silvia Olmedo en el cuarto Congreso de Psicología Entre el Ser y la Sociedad, que se realizó en Cancún, Quintana Roo, organizado por el Servicio Educativo Psicológico y Sexológico Integral.

“En internet hay pornografía sin límites y estamos sobreestimulados, por lo que se debe enseñar a los jóvenes a medirse, ya que entienden la sexualidad de manera errónea y piensan que es algo normal”, destacó la sexologa.

Debido a que este problema ha surgido recientemente aún no existen registros ni datos oficiales, a pesar de que cada vez y de forma continua hay más casos. Por supuesto, tampoco ha sido reconocido como un problema médico.

Por ello, las organizadoras del encuentro, las psicólogas Lourdes Rivas y Angélica L. Pacheco, destacaron la importancia de dar a conocer e indagar en estos nuevos problemas que actualmente se están desarrollando y afectan la sexualidad.

Los casos en que la pornografía afecta la salud de las personas “son un factor promotor de disfunciones sexuales en general, porque el problema es que se presenta a las personas como objetos sexuales. Al cuerpo lo divide por secciones: somos senos, genitales, pene, una erección, y no se mira al ser humano completo”, dijo en entrevista para MILENIO Claudia Salinas Boldo, profesora del Instituto Mexicano de Sexología.

Respecto a cómo puede ser detectado este problema, la también doctora en antropología social por la UNAM dijo que se manifiesta cuando empieza a haber incomodidad para la persona, o en caso de que tenga pareja, ésta le hace ver que algo ya no anda bien. Otra de las situaciones es que tanto hombres como mujeres que se masturban no pueden llegar al orgasmo o ya no sienten tanto placer.

Actualmente la sexualidad se vive en extremos: por un lado aún es satanizada y es vista como tabú, y por el otro existe una apertura sin límites ni control, lo que produce este tipo de problemas graves en la salud y el bienestar de las personas.

Al respecto, Salinas Boldo dijo que ello “es la libertad y el libertinaje: la primera es cuando una persona se hace responsable de las consecuencias de sus actos, y el segundo es cuando alguien solo busca acumular o coleccionar experiencias, adrenalina, diversidad, pero no reflexiona en torno a lo que está haciendo y no mide las consecuencias de sus actos. En el camino puede lastimar a otros y a sí mismo.

“Algo que se está presentando mucho actualmente es una sensación de vacío, de soledad, de falta de significado; ello aunque ya se haya estado con varias personas y eso es porque no sabe construir intimidad ni vínculos con el otro, que es una de las consecuencias”.

La especialista de la UNAM dijo que para encontrar un equilibrio en cuestión de sexología se pueden hacer dos cosas: “La primera es informarse, ya que si quieren entrarle a algo está bien, pero se debe conocer de qué se trata y cómo lo van a llevar a cabo.

“La segunda es que nunca deben descuidar sus necesidades básicas por satisfacer sus deseos. Respecto a las emociones, el humano necesita reflexionar acerca de sí mismo, sus espacios de soledad, vincularse con otros y construir afecto. Hay muchas personas que descuidan esto porque implica trabajo, volverse vulnerable, construir, ser tolerante con el otro y ceder un poco. Todo ello les da flojera y por eso se lanzan a tener una relación rápida y a satisfacer sus deseos, y allí es cuando se dejan de lado las necesidades básicas por seguir un deseo y con ello uno no se conoce a sí mismo. Se puede tener ambas cosas”, destacó la especialista.

La pornografía presenta un escenario descontextualizado de lo que es una relación y un vínculo afectivo, y lanza el mensaje de “yo puedo ir por la vida coleccionando cuerpos y experiencias”, pero sin vincularse porque significa entrar en riesgo al sentirse vulnerable, de quedarse solo. “El ser humano quiere vivir en la comodidad sin correr riesgos. Estamos en la cultura de que todo es exprés, y las relaciones humanas no pueden ser así. Debemos alimentarnos emocionalmente con relaciones sanas”, concluyó Claudia Salinas.