Deja Gustavo García profunda huella en la crítica de cine

El maestro y colaborador de MILENIO lega una obra que servirá de guía para los amantes del séptimo arte.
Se desempeñó como catedrático en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Se desempeñó como catedrático en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. (Francisco Rodríguez)

México

El último reporte que su esposa, Claudia Hernández Ojesto-Martínez, compartió con la red de amigos que se mantenían al pendiente de la salud de Gustavo García fue del miércoles por la noche, según el cual había cerrado los ojos para dormir y estaba descansando. Por la mañana de ayer se anunció su fallecimiento.

Fue así como culminó la vida de un hombre que, a decir de sus familiares, amigos, compañeros y alumnos, era un hombre cálido, íntegro, de risa fácil, disciplinado, puntual, bromista y muy amoroso.

"Para mí —dijo su ahora viuda— no solamente fue el amigo cercano de Fernando Benítez, el historiador de cine, autor de libros como El cine mudo mexicano, el catedrático en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM o de la Universidad Autónoma Metropolitana, el conductor de programas de cine en Canal 11 y Canal 22, el conductor y comentarista de cine en Radio Red y otras emisoras."

Rafael Tovar y de Teresa, titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, escribió en su cuenta de Twitter: "Lamento el sensible fallecimiento de Gustavo García. Mis condolencias a sus deudos y a la comunidad cinematográfica". En ese sentido se expresaron otros especialistas, lectores, alumnos y radioescuchas del crítico de cine.

"No solo fue esa gente importante dentro del quehacer cinematográfico de este país sino, sobre todo, un amigo entrañable, muy entrañable", expresó el director del suplemento cultural Laberinto de MILENIO, José Luis Martínez S., amigo del crítico desde la década de los setenta, a instancias de quien García colaboró en dos momentos para esta casa editorial: en el suplemento Extravagancia y, más recientemente, en Dominical MILENIO.

En opinión de Martínez S., el trabajo de Gustavo García reunía "dos cosas que en apariencia nunca van juntas, pero que él supo reunir: por una parte, la seriedad en la investigación y, por otra, el sentido del humor en su escritura. Ésta siempre fue juguetona, imaginativa, divertida, risueña; pero, al mismo tiempo, él como investigador, como historiador del cine, como crítico, siempre fue muy riguroso en la documentación de sus trabajos".

"Era un personaje muy querido; por eso, cuando se organizaron funciones en su beneficio la respuesta fue muy buena. Me tocó estar en una en la Cineteca Nacional, en la que se agotaron los boletos e incluso la gente ya no pudo entrar. Realmente era uno de los personajes de la industria cinematográfica, un crítico de cine de los más queridos", opina Julio López, periodista de cine de Canal 22 y con quien García preparaba sus colaboraciones para esta emisora de televisión, entre otras cosas.

López agrega que la crítica de García era para la gente de a pie: "Decía que el crítico de cine era un cinéfilo especializado; entonces, escribía no pensando en los especialistas en cine sino para la gente".

Gustavo García nació en Chiapas en 1954. Hace cinco meses fue operado por cáncer de colon, pero su salud fue menguando y finalmente enfrentó complicaciones respiratorias.

Su legado tiene muchas vertientes: entre sus libros destacan El cine mudo mexicano, La década perdida. El cine mexicano de los cincuenta, No me parezco a nadie. La vida de Pedro Infante, Pedro Armendáriz y Al son de la marimba. Chiapas en el cine.