El Munal exhibe la historia escultórica de México

A través de 158 piezas, la exposición 'De la piedra al barro, escultura mexicana siglos XIX y XX' reúne obras de artistas como Manuel Tolsá, Oliverio Martínez, entre otros.
La muestra es parte del proyecto de restauración del Munal iniciado en 2014
La muestra es parte del proyecto de restauración del Munal iniciado en 2014 (Foto: Cortesía Secretaría de Cultura)

Ciudad de México

Este miércoles fue inaugurada en el Museo Nacional de Arte (Munal) la exposición De la piedra al barro, escultura mexicana siglos XIX y XX, un recuento y una relectura de la historia de la escultura en México a través de 158 piezas, 78 de ellas de la primera gliptoteca en la historia del recinto, de autores como Manuel Tolsá, Francisco Arturo Marín, Oliverio Martínez e Ignacio Asúnsolo, entre otros.

“El conjunto que presentamos va desde el siglo XIX, desde los inicios de la gran Academia de Escultura y Artes de San Carlos, hasta la escuela mexicana de escultura, es decir, la producción que se hizo en los momentos inmediatos tras la Revolución”, explicó a MILENIO Agustín Arteaga, director del recinto.

“Esta exposición tiene como propósito mostrar en un solo espacio un conjunto importante de lo que es la colección de escultura del Munal. En ninguno de nuestros museos hemos tenido la oportunidad de tener de manera permanente una representación que dé cuenta del desarrollo de este tema tan importante, que siempre ha estado supeditado a la relevancia que han tenido las obras bidimensionales, sobre todo la pintura”, añadió.

Víctor Rodríguez Rangel, el curador, aseguró que en la mayoría de los museos la escultura funciona como un acompañamiento a la pintura: “A veces es muy decorativa, se convierte en glorieta o en aspectos de tiros visuales, y muy pocas veces se hace una relectura donde se estudie en sus propios términos”. La muestra es parte del proyecto de restauración del Munal iniciado en 2014, el cual intenta reactivar la narrativa de cómo se presentan las obras de arte dentro del museo.

“Lo sustancial es cómo se cuenta la historia del arte. Algo que para nosotros es muy importante es que, si bien un museo da cuenta de esa historia, no es necesariamente solo para los historiadores. Tiene que verse desde una perspectiva que sea amigable y educativa para todo tipo de público, y que vaya haciendo una narración seductora, atractiva y que provoque el deseo de descubrir y de saber”, afirmó Arteaga.


ASS