Darwin revisitado

La idea que se maneja en el título del libro, Hay un dinosaurio en mi sopa, está relacionada con el proceso evolutivo de los dinosaurios y la capacidad de transformación que tuvieron.
"¡Hay un dinosaurio en mi sopa!" Álvaro Chaos Cador. Fondo de Cultura Económica. México, 2014.
"¡Hay un dinosaurio en mi sopa!" Álvaro Chaos Cador. Fondo de Cultura Económica. México, 2014. (Especial)

México

No es fácil escribir de ciencia, menos realizar un libro atractivo sobre la evolución de la biología. Álvaro Chaos Cador (1964), doctor en Ciencias Biomédicas por el Instituto de Ecología de la UNAM, logró hacer de lo complejo algo sencillo y al alcance de todos.

¿Cuántas veces los académicos prefieren navegar por los intrincados laberintos del conocimiento o bien, ordeñar un tema hasta el hartazgo? ¿Cuándo se preocupan por utilizar las comparaciones sencillas para que sus hipótesis sean comprendidas en su totalidad?

La idea que se maneja en el título del libro, Hay un dinosaurio en mi sopa, está relacionada con el proceso evolutivo de los dinosaurios y la capacidad de transformación que tuvieron. Explica que en realidad no se extinguieron, sino que adquirieron otras formas. Por ejemplo, ciertos dinosaurios se llenaron de plumas, sus patas y cuerpo cambiaron hasta que pudieron volar. Así como el águila, el búho, el halcón, el gallo y la paloma son choznos de los dinosaurios, también lo son el pollo, el pato y el pavo. “Usted come dinosaurios asados, caldo de dinosaurio, huevos rancheros de dinosaurio, dinosaurio á l’orange y el típico dinosaurio en Navidad. No han sido los únicos en alterar su estructura; el cambio natural es más una costumbre que una excepción”.

Otro mamífero que desfila en estas páginas es el gran kaiyú, monstruo japonés engendrado por la radiación nuclear, conocido como Godzilla, “inspirado en una combinación de tiranosaurio, estegosaurio e iguanodonte”.

Chaos Cador es un estudioso de la ciencia y, a la vez, un hábil ensayista. Su libro puede resumirse como una serie de lúcidas conjeturas que van aderezadas con datos curiosos, su objetivo es dotar de hallazgos valiosos a la lectura. Con este libro ganó el premio internacional de divulgación de la ciencia Ruy Pérez Tamayo 2014. Recuerda a autores que en su momento se valieron de herramientas sencillas y bien cimentadas para difundir el conocimiento como Ruy Pérez Tamayo, René Drúcker Colín, Federico Ortiz Quezada, Luis González de Alba, Carlos Chimal, Francisco González Crussí y José Gordon.

El autor recurre al cine, el futbol, la historia, la literatura y a las nuevas tecnologías, entre otros asuntos que son parte de la vida cotidiana para engarzar una serie de textos de una manera fresca e imaginativa. Son muchos los ejemplos que proporciona para que las teorías de Darwin logren ser comprendidas y, específicamente, para que el lector siga por este camino que incluye desde referencias a Jurassic Park, El señor de los anillos y sus seres míticos hasta un partido en donde los Pumas golean al América 4-0.